Martes, 17 de septiembre de 2019

Felipe II el Prudente. Rey de España (1556-1598)

Felipe II de Habsburgo nació en 1527 en Valladolid. Educado en Castilla, fue un rey sedentario, reflexivo, burócrata, receloso, obsesivo y autoritario. Todas las decisiones políticas fueron adoptadas desde la Península por el rey asistido siempre por consejeros castellanos. Enfrentado a Francia y al papado, al año siguiente de subir al trono derrotó a los franceses en la batalla de San Quintín.

Fue en la festividad de San Lorenzo y en agradecimiento por la intercesión del santo, para celebrar la victoria, ordenó que se construyese un monasterio con forma de parrilla invertida en el Escorial. Al morir su segunda esposa, María Tudor y subir al trono inglés Isabel I, Francia, Inglaterra y España abrieron negociaciones que condujeron a la paz de Cateau-Cambrésis[1], donde acordaron la estabilidad territorial de los reinos europeos, por lo que España vio consolidada su hegemonía en Europa, y Felipe II, de treinta dos años, la boda con Isabel de Valois, hija del rey francés, que terminaba de cumplir los trece.

El matrimonio se consumó al año siguiente. Después de Cateau-Cambrésis Felipe II regresó a España. Le esperaban la bancarrota y los banqueros genoveses y alemanes para renegociar la deuda. En 1559 el Prudente estableció su residencia en Madrid y nunca más volvió a salir de la Península. Felipe II pensó que si no podía ser el emperador de los europeos, al menos sería el líder de los católicos a través de la Contrarreforma[2] emanada del concilio de Trento.

Por eso sustituyó la idea de una política universal por la de unidad confesional. Y aunque fue respetuoso con las instituciones de sus reinos, el aumento de autoritarismo religioso y político hizo que en el interior de la Península se produjesen las rebeliones de Granada (sublevación de los moriscos o guerra de las Alpujarras) y Aragón.

En el exterior el estado de guerra fue permanente en el Mediterráneo, en  los Países Bajos, contra Francia y contra Inglaterra. Sin olvidar la conquista de Portugal. En el año mil quinientos sesenta y ocho falleció Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II. Como el rey tenía dos hijas pequeñas y ningún hijo varón decidió casarse por cuarta vez con su sobrina Ana de Austria. 

La defensa del Mediterráneo occidental de los ataques turcos y berberiscos fue objetivo prioritario de Felipe II, que se alió con el papado y con Venecia. La santificada unión armó una imponente escuadra al mando de Juan de Austria que desbarató la armada otomana en el golfo de Lepanto (Grecia).

El suceso más importante que habían visto los siglos desde el nacimiento de nuestro Señor, según Miguel de Cervantes. La rebelión y posterior guerra de los Países Bajos fue un perseverar en el fracaso. Duró ochenta años y cada paso resultó una caída, una inútil pérdida de hombres y una sangría de dineros para Castilla.

Los portugueses reconocieron como rey Felipe II, y fue en Portugal donde preparó la Gran Armada o Armada Invencible que terminó en fracaso. No firmaron la paz con Inglaterra hasta el siglo XVII. Felipe II no lo vio. El 13 de septiembre de1598, y tras una penosa enfermedad de perfil infeccioso en un cuerpo exhausto, el rey Prudente entregó su alma al Redentor en San Lorenzo de El Escorial.

[1] Probablemente el tratado más importante del siglo XVI. Los ingleses abandonaron definitivamente Francia (Calais), los franceses devolvieron los territorios en Italia y España retuvo el Franco Condado y la unión por tierra de sus posesiones italianas y flamencas. Sus acuerdos estuvieron vigentes durante un siglo.

[2] Movimiento reformista de la Iglesia católica como réplica a la Reforma protestante. Su objetivo fue combatirla y detener su expansión. Su máximo exponente fue el Concilio de Trento (1545-1563).