Viernes, 20 de septiembre de 2019
Las Arribes al día

Más de 80 voluntarios retiran 40 sacos de basura del embalse de Almendra en la playa de Carbellino

De la idea inicial de tres padres para concienciar a sus hijos, se ha pasado a una sorprendente participación y un enorme apoyo de la ciudadanía

Los voluntarios recogieron más de 40 bolsas de basura depositada en la playa de Carbellino

A pesar del calor (33ºC) más de 80 voluntarios de la comarca de Sayago se reunían en la playa de Carbellino para limpiar de basura depositada en el embalse de Almendra y que baña también tierras zamoranas

Unos andando, otros en coche o en bicicleta... no sólo de Carbellino sino también desde pueblos cercanos, llegaron los voluntarios a la playa de la localidad sayaguesa, la mayoría niños, por lo que se decidió reducir el área de limpieza a la zona de las inmediaciones de la playa.

En poco más de hora y media reunieron más de 40 sacos y bolsas llenas de botellines, cristales, latas, cuerdas, toallitas, bolsas, compresas, chapas, zapatos..., y hasta una olla exprés, un tubo de escape, mangueras y alambres... Las zonas de mayor concentración de basuras solían coincidir con los lugares de peor acceso (peñas profundas y zonas de desnivel), "lo que nos hace pensar que muchos desaprensivos se cuidan mucho de dejar sus basuras bien escondidas", señalaban los promotores de la iniciativa.

"Pensábamos hacer una gran foto de grupo al final, pero mucha gente ha decidido seguir recogiendo hasta que ha oscurecido, algo que es digno de aplaudir", añadían. Dado que toda la basura recogida no cabía en los contenedores de la zona, muchos voluntarios han optado por cargar algunos sacos y repartirlos por otros contenedores con la esperanza de que el servicio de limpieza los recoja lo más pronto posible.

La experiencia no podía haber sido más positiva. De una idea inicial de tres padres para concienciar a sus hijos, se ha pasado a una sorprendente participación y un enorme apoyo de mucha gente que ha aplaudido la iniciativa a través de las redes sociales. La jornada ha transcurrido en un ambiente de gran compañerismo y se ha saldado con un par de pequeños cortes y alguna picadura de avispa, pero ha merecido la pena. La mayor parte de los participantes ha expresado un deseo común: que la gente tenga un comportamiento más cívico y que desde las autoridades (Seprona) se persiga y castigue a aquellos que de forma reiterada ensucian y contaminan un entorno natural que los zamoranos deberíamos valorar mucho más.

Texto y fotos: Rocío Carrascal