Viernes, 23 de agosto de 2019
Ciudad Rodrigo al día

La tarde del Martes Mayor sigue ganando en musicalidad

Este año hubo hasta cuatro puntos musicales de referencia durante la tarde

Como ocurre cada Martes Mayor, a la ‘hora de comer’ se procedió al desmontaje (entre las 14.00 y 15.00 horas) de la mayoría de los 212 puestos repartidos por las calles del centro histórico de Ciudad Rodrigo, permaneciendo únicamente desplegadas las barras de bar de las zonas que tenían previsto tener cierto ambiente durante la larga tarde, como así ocurrió finalmente.

Por cierto, que en torno al desmontaje de los puestos, hay que resaltar el gran caos que se generó en la calle Cáceres entre los vehículos que querían entrar desde la Avenida de Yurramendi en dirección a la Plazuela del Conde y los que querían hacer ese trayecto a la inversa una vez ya habían desmontado su puesto. Hubo algún que otro vehículo que tuvo que dar marcha atrás para permitir la salida del que venía en dirección contraria.

Durante la ‘hora de comer’ tuvieron especial ebullición las barras de bar de la Plaza Mayor, que posteriormente cedió su protagonismo a las zonas del centro histórico que contaron con música. Y es que como en los últimos años, el Martes Mayor tuvo durante la tarde varias citas musicales, añadiéndose este año incluso una más respecto a lo que venía siendo habitual, para totalizar cuatro.

La música se puso en marcha en primer lugar en La Colada, que volvió a contar de la mano del Pub Nº18 con DJ Nava, para animar a los cientos de jóvenes allí congregados. Estos jóvenes disfrutaron de una larguísima tarde (de 15.30 a 22.00 horas, aproximadamente) que ‘extendieron’ a las calles vecinas, que fueron protagonistas sin pretenderlo, acumulando por ejemplo los orines de esos jóvenes, provocando un gran malestar entre los vecinos, como han transmitido varios a Ciudad Rodrigo Al Día.

Poco después de DJ Nava empezó a actuar en la Plazuela del Buen Alcalde la Charanga Manliao, que en el tramo final de la mañana ya había estado actuando en El Rincón (en la calle Julián Sánchez). En este tramo de tarde, la actuación fue promovida por los hosteleros de la Plazuela: El Patio, Code Bar y Bar La Plazuela, moviéndose la Charanga por la zona de los soportales de 16.00 a 20.00 horas, aproximadamente.

 

En otros soportales bien cercanos, los de la calle Cardenal Pacheco, estuvo instalado un año más el denominado Punto Clave de la Diputación de Salamanca, donde los jóvenes pudieron, por ejemplo, hacerse un test de alcoholemia.

Las citas musicales continuaron (a partir de las 19.00 horas) en la Rúa del Sol, donde el Pub GuillenBis propuso otro ya clásico de la tarde del Martes Mayor: el concierto de la formación mirobrigense Back to the Covers, que congregó también a una importante cantidad de público, de una edad claramente superior al que había por La Colada. Como es lógico teniendo en cuenta esa mayor veteranía, por la Rúa del Sol no hubo ni rastro de botellón.

La cuarta cita musical del Martes Mayor 2019, que era una novedad, se produjo en la Plazuela del Conde a partir de las 21.00 horas: la actuación, promovida por la Cafetería Madrid, del trío Luz de Estrella, que también reunió a un buen número de espectadores, que en esta ocasión disfrutaron sentados tranquilamente del recital de canciones de toda la vida que allí se interpretaron.

Hay que apuntar que las cuatro citas musicales que se desarrollaron durante la tarde del Martes Mayor tuvieron lugar ‘a ras de suelo’ (o como mucho sobre unas pequeñas estructuras a base de palés) debido a la prohibición recogida en el Bando emitido para el Martes Mayor de que no se podían usar escenarios. El único escenario que se levantó durante la jornada fue el del Grupo La Misión, que estuvo de montaje durante toda la tarde.

En torno a las 21.00-22.00 horas, la mayoría de personas que estaba disfrutando de las citas musicales de la tarde se fue a cenar algo -y también a buscar algo de abrigo- antes de volver a salir para disfrutar de la actuación nocturna.