Viernes, 23 de agosto de 2019
Las Arribes al día

Lectura poética de José Luis Puerto en la casa del parque de sobradillo

El escritor albercano compartió comentarios y anécdotas en torno a sus poemas con el público asistente

Dentro del abanico de actividades organizadas por la Casa del Parque de Sobradillo, ayer tuvimos el privilegio de asistir a un recorrido poético de la obra del recién galardonado premio de las Letras de Castilla y León, el albercano José Luis Puerto.

Poemas como:

Niño de los cincuenta

Niñez de leche en polvo  
Y queso americano.        
Por las enciclopedias galopa la nostalgia
Pupitres Aritmética secantes         
Ebrios caballos entre los renglones               
Por la caligrafía de la ausencia.                   
Manos engarañadas            
Labios que abren al mundo un pórtico de luz.                
Cromos en los bolsillos
De artistas y migajas   
¿Dónde estás Mara Laso?             
¿Dónde tu rostro vivo amarillo en los cromos?           
Intercambios platillos y chapas de botellas            
Los guardias y ladrones
Domingos catequesis remudarse       
Ropa limpia botones
Que abrochan la tristeza de las tardes.               
Y de los ojos luces que acarician las cosas             
Fuentes aves senderos
Soportales la plaza
Gritos lluvia la lumbre
Y en los inviernos lenta deslizándose       
La nieve por la sierra por laderas         
Entre brezos chaguarzos     
Agazapada por las calles
Como animal herido entre las piedras     
Sucia por las pisadas.
Y el cabás con los lápices          
Con cuadernos con risas           
Guardadas entre mudos  
Signos de las pizarras. En la torre       
El sonoro volar de las campanas     
Que taladran el aire.
Y un niño ensimismado bajo los soportales              
Sintiendo el mapamundi rojo del corazón…
 

Elegía por la Luisa

Retrato de mi abuela Juana por José Ortiz Echagüe

Estelas

Los bárbaros

Y otros, junto a comentarios y anécdotas en torno a los mismos, interesaron sobremanera al público presente.

Profesor, filólogo,  etnógrafo, editor, traductor, investigador... nos contaba J. Luis, cómo había aprovechado el viaje para recoger romances en San Felices de los Gallegos y para admirar la riqueza de la arquitectura de nuestros pueblos.

Hemos de resaltar la mirada poética sobre lo simple, la sublimación de los objetos cotidianos (maravilloso el poema sobre la cucharilla de sus hijos pequeños); el amor por los más pobres, por la tierra, por las raíces que nos han forjado.

Hay luz sobre sus versos, estelas para recordar. "La poesía es un territorio que ilumina y revela al Ser humano y al mundo".

Es una suerte escuchar un lenguaje que nos hermana en lo hondo, en los valores y los sentimientos. La palabra es una tabla de salvación,  como la búsqueda, la transcendencia de las mismas.

Ayer paramos los relojes, anclamos nuestros pies en aquellos tiempos de la infancia, aprendimos a valorar nuestra identidad, nos adentramos en el dextro (refugio salvífico) y hasta nos asomamos a nuestro interior con el objetivo de encontrar ese polvo dorado, el tesoro que nos fue regalado en el nacimiento.

Gracias siempre, José Luis, por tu humanismo, bálsamo necesario en estos tiempos que corren.

           Texto y fotos: Esmeralda Sánchez Martín.