Domingo, 18 de agosto de 2019

Salgadela, una forma colorista de recibir a los visitantes en un pueblo de frontera

Tropas de caballería y artillería recorren el pueblo histórico de Castelo Rodrigo, recordando el protagonismo de la frontera hispano-lusa en las guerras de Restauración
Las adoquinadas calles de Castelo Rodrigo se visten de color para recibir a muchos visitantes/ Fotos: Martín-Garay

La recreación de la histórica Batalla de Salgadela, que está viviendo el pueblo portugués de Castelo Rodrigo durante el fin de semana del 9, 10 y 11 de agosto, llena las calles de este antiguo burgo de gente y colorido y deja estampas que armonizan a la perfección con su palacio, con la muralla, la Torre del Reloj o sus empedradas y empinadas callejuelas.

Son estos días una ocasión especial para conocer Castelo Rodrigo, catalogada como Aldea Histórica de Portugal y distinguida con el galardón ‘7 Maravillas de Portugal-Aldea Auténtica’.

“Castelo Rodrigo tiene un papel importante en la Historia de Portugal, como lo tienen muchas personas nacidas aquí” dijo el presidente del municipio de Figueira de Castelo Rodrigo, Paulo Langrouva, minutos antes de comenzar la Cena de los Conjurados, un momento de convivencia comunitaria alrededor de la mesa, que tuvo lugar en el patio del Palacio de Cristóvão de Moura.

Efectivamente, el nombre de Castelo Rodrigo aparece muchas veces en los libros de Historia de Portugal, sobre todo, desde el final de la Reconquista hasta el siglo XIX. El momento histórico que el concejo pretende revivir es el verano de 1664, cuando se libró en estas tierras la definitiva batalla entre España y Portugal. Durante sesenta años, Portugal había quedado bajo el dominio de la corona española de los Austrias. Felipe II intentó una unión ibérica, pero pronto dejó de darle a Portugal la atención prometida, limitándose a contentar a los nobles portugueses que habían apoyado la iniciativa anexionista. El pueblo, cansado de tanta indiferencia, armó una revolución, que triunfó e 1 de diciembre de 1640. Sin embargo, España no aceptó las nuevas circunstancias y ambos reinos guerrearon y se invadieron mutuamente durante casi treinta años, durante los cuales los territorios fronterizos, como éste de Castelo Rodrigo, sufrieron especialmente.

La Batalla de Salgadela del 7 de julio de 1664 fue la que reafirmó la independencia de Portugal y sucedió en Castelo Rodrigo. Entre los episodios que sustentaron la identidad nacional se encuentra esta batalla y así se recoge en varios monolitos conmemorativos existentes en el concejo y en el Monumento a los Restauradores en Lisboa.

Más allá de su repercusión histórica, con fines de semana como este lo que se procura es la animación de la vida local, la participación de la comunidad y atraer a muchos visitantes, con especial enfoque en los vecinos salmantinos, pues Castelo Rodrigo se encuentra a 40 kilómetros de la frontera de Fuentes de Oñoro y a 30 kilómetros de La Fregeneda, por las Arribes.

“Es también una forma de recibir a los muchos coterráneos que viven fuera y estos días regresan a casa, así como a todos los que nos visitan. Hacemos esto para la gente, queremos que participe toda la comunidad”, manifestó Paulo Langrouva.

Quienes tienen negocio en el pueblo, -hay un bar, una casa de té, tres tiendas de recuerdos y productos regionales y un anticuario-, estos días sacan sus mercadurías a la puerta y algunos tienen puesto en la zona del mercado de calle, donde podemos encontrar un poco de todo.

Las almendras dulces (almendras garrapiñadas) clásicas o con mezclas tan innovadoras como frambuesas y coco o jengibre y pimienta rosa, junto con la Flor de Escalhão (dulce frito que imita la forma de una flor), la tarta de almendras e higo, el vino DO Beira Interior, las aceitunas aliñadas, el aceite o las compotas de todo tipo de frutas son los productos típicos de la comarca que por aquí encontraremos a la venta, principalmente en las tiendas de la localidad, abiertas todo el año.

Los visitantes con los que coincidimos callejeando por Castelo Rodrigo son un poco de todos lados. Como Lut Rogiers y Dany Bonami, una pareja belga de Gante, viajeros por la Beira Interior y alojados estos días en uno de los dos magníficos espacios de turismo rural con que cuenta el pueblo intramuros (hay más en los alrededores). Dice Lut, profesora en Bélgica y estudiante de español, que ambos adoran pasar sus vacaciones en España y Portugal, en lugares como Castelo Rodrigo, alejados del turismo de masas. “Siempre elegimos charming hotels, nos gustan los lugares especiales, con historia y naturaleza”. En otras ocasiones conocieron Salamanca, Extremadura, Asturias, Cantabria, País Vasco, Oporto y el Duero portugués. Hoy es su último día en Castelo Rodrigo, ahora continuarán viaje por la Serra do Gerês, en el norte de Portugal.

También encontramos una familia donostiarra de cinco miembros con raíces paternas en Almeida (a 25 kilómetros de Castelo Rodrigo). Aprovechando las vacaciones estivales, están visitando a la familia portuguesa y se han acercado a Castelo Rodrigo para pasar la tarde. Y otra familia de Fundão, comparando las vistas que se tienen desde la trasera del Palacio de Cristóvão de Moura con las que se tienen desde la Serra da Gardunha.

La recreación de Castelo Rodrigo es, como todas las de época en lugares históricos, un evento eminentemente familiar. Los niños disfrutan subiendo a las partes más altas de la fortaleza y no dejan ni un solo rincón por descubrir.  

La recreación de la batalla propiamente dicha tendrá lugar el sábado 10 a las 19h00 (hora portuguesa) a las puertas de la ciudadela, en la parte extramuros orientada a la Serra da Marofa, con papel también en esta historia. Habrá una parte basada en la leyenda de Nuestra Señora de Aguiar, patrona de Castelo Rodrigo y que, al parecer, recogía las balas que los españoles disparaban para entregárselas a los portugueses, que andaban escasos de munición. Es la contribución divina que adorna la hazaña épica.

A la Cena de los Conjurados del viernes 9 en el palacio asistieron unas 120 personas vestidas según los cánones del siglo XVII. La zona de las tabernas persuade para tomar algo a última hora de la tarde y los espectáculos de fuego constituyen uno de los mayores atractivos de las noches.

La Cooperativa Artística da Raia Ibérica (CARB), dedicada a la danza, la música y el teatro, colabora en los espectáculos en red que se realizan en la región portuguesa de la Beira y participa también en este evento.

El grupo de empresas Douro Azul, conocido principalmente por sus cruceros de lujo por el Duero, participa como patrocinador en este evento, a través de su iniciativa World of Discoveries, un museo temático sobre los descubrimientos de los navegadores portugueses que la compañía tiene en Oporto.

En el muelle de Barca d´Alva atracan cada día los lujosos barcos-hotel procedentes de Oporto, después de realizar un viaje por las quintas vinateras del Duero. Al llegar aquí, ofrecen un final de viaje consistente en una visita a la aldea histórica de Castelo Rodrigo y dos días en Salamanca.

“A la hora que llegan los barcos, me echa una mano una chica que habla inglés, porque yo no me apaño”, dice Maria do Rosário, dueña de una de las tiendas que últimamente han proliferado en Castelo Rodrigo, abierta en septiembre de 2018. Y es que la mayoría de estos ‘turistas fluviales’, que recorren el Norte de Portugal con particular interés en los vinos de las regiones demarcadas Douro y Vinho do Porto, son norteamericanos e ingleses.

Siendo un pueblo de apenas 64 habitantes durante todo el año, Castelo Rodrigo sabe adaptarse a los picos de visitantes que tiene regularmente, sin por ello perder la paz que se respira simultáneamente en las zonas alejadas de la calle principal y la Porta do Sol, donde se concentra la vida comercial. Castelo Rodrigo tiene una querencia especial por el silencio, que se impone enseguida, obligándonos a detener nuestro paso y nuestro pensamiento para contemplar la larga vista desde su altura.

Aunque hay dos parkings de estacionamiento, el ayuntamiento pone a disposición este fin de semana autobuses cada hora desde Figueira, la capital del concejo, a solo kilómetro y medio de Castelo Rodrigo, y lo mismo en sentido inverso. Hoy día 10 se realizará una versión especial de la habitual visita guiada de los sábados, a las 15h00 y el domingo 11, a las 17h00.
  • Las noches de la Salgadela son para la convivencia y los espectáculos de fuego/ Fotos: Martín-Garay