Humillante bofetada de la empresa a Del Álamo

Escribo a bote pronto y no sé exactamente cuando tomó la alternativa el pequeño de los Castaño, Damián, pero creo que más de un lustro. El hombre lleva peleándose por esos ruedos de Dios hace años y no ha visto la opción de que le medio entreabrieran la puerta para torear en su pueblo, que ya es delito siendo, como digo, matador de toros inédito en su propia tierra y habiendo tenido éxitos, si no estruendosos, sí a tener en cuenta.

 Por fin lo tenemos en la Feria, acartelado el día 12 con López Chaves y Alejandro Marcos, un cartel muy atractivo por su color local y coletudos con buenas cosas que decir. Será un placer descubrir a este joven torero salmantino, hermano de Javier, que por cierto, este año no entró en el cartel ferial.

 Así, a vuela pluma, por hablar de otros carteles, anunciados están con la de Montalvo el 13, Urdiales, Ginés Marín y Aguado (los tres novicios en la arena de la Glorieta). Cayetano abrocha de forma sorprendente, por su inocuidad por aquí, la del 14, de Garcigrande/Domingo Hernández, que completan Morante y Juli, corrida con hechuras de relumbrón.

 El 15 tenemos la buena onda de Ferrera, tipo genial donde los haya, Manzanares y Roca Rey, que no se sabe si reaparecerá o no.

 En la novillada del día 11, Diego Román y Miguel Aguilar, creo que mejicanos ambos, de la casa pues, hacen bocadillo a Diosleguarde, el espigado y posturoso novillero charro que últimamente acapara notable expectación.

 Una ausencia lamentable: la de Juan del Álamo, triunfador de las últimas ediciones en esta plaza. Es vergonzoso que los triunfos ante el toro no sirvan de nada. Juan no merece este desprecio. Una bofetada de la empresa en toda la cara y la insultante respuesta a sus puertas grandes de los últimos años. ¡Ojalá triunfara y cogiera él el martillo!.

 Por lo demás veremos en 21 correr a los bravos de Miguel Muñoz, de Monterrubio de la Sierra, tras las gloriosas cabalgaduras de los mismos jinetes del año pasado y del anterior y los del año que viene y del otro.

Ya iremos hablando.