Martes, 20 de agosto de 2019
Bracamonte al día

Más de un centenar de firmas vecinales abren la puerta a un posible cambio de ubicación de parte del recinto ferial 

Los vecinos de la Ronda de la Estación han presentado un amplio escrito al Ayuntamiento en el que exponen la problemática que viven cada año, además de plantear un cambio parcial que sirva de “testeo” antes de plantear un cambio total de la feria fuera del casco urbano
Los vecinos de la Ronda de la Estación han pedido al Ayuntamiento un cambio de ubicación de las atracciones de feria
En torno a una treintena de vecinos residentes en el Paseo y la Ronda de la Estación de Tren han acudido al Ayuntamiento de Peñaranda para mantener un encuentro con responsables municipales, reunión en la que les han hecho entrega de un documento que recoge más de 120 firmas en apoyo al cambio de ubicación del Ferial, debido a los importantes problemas, especialmente de ruidos, que genera, algo que llevan reclamando desde hace años.
 
En la reunión mantenida con Francisco Díaz y Antonio Poveda han expuesto la problemática que suponen las atracciones de la feria, especialmente entre los vecinos de la zona de la Ronda de la Estación, mostrando su malestar y la necesidad de tomar medidas al respecto para acabar con esta “histórica” problemática sobre la que afirman que “ocasiona graves molestias a los vecinos que durante los últimos años se han afincado en la zona. Este Recinto Ferial se instala todos los años en el Paseo de la Estación desde el año 1993, cuando no existían las calles Ronda de la Estación, Las Arribes y Peña de Francia, compuestas por viviendas en bloque y unifamiliares. Además, este Recinto Ferial bloquea y perjudica el acceso a equipamientos públicos, como el Centro de Salud, la Estación de Autobuses, Estación de trenes, Parque de Bomberos y Pabellón Polideportivo Cubierto, principalmente, así como a las viviendas y garajes de la zona. La limpieza y seguridad son otros servicios que también se ven afectados de forma perjudicial para los vecinos. Por otra parte, el control de horarios, si es que existe, deja mucho que desear. Precisamente, durante las últimas horas de actividad, entre las tres y las cinco de la madrugada, es cuando los ruidos son más insoportables, con vibraciones de ventanas y tabiques y la consiguiente interrupción del descanso de los vecinos, lo que todos los años ocasiona malestar familiar, crisis de ansiedad, angustia, nerviosismo, disgustos, enfrentamientos no deseados, en fin, las consecuencias lógicas ante una situación tan anormal”.
 
A todo ello añaden su malestar por la limpieza y cuidado que se ofrece en esta zona tanto en la semana grande como durante el resto del año, añadiendo la problemática del solar perteneciente a la calle La Virgen, sin olvidar la situación que presenta el edificio abandonado y en ruina de la antigua destilería, hoy convertido en un gran palomar.
 
Una reunión, que apuntan ha sido en tono cordial, y que ha arrancado un principio de acuerdo para que desde el Consistorio estudien la posibilidad de cambiar de ubicación las atracciones de esa zona, de tal forma que pasarían a situarse en la Avenida de los Jardines (junto al pabellón municipal Miguel Ángel Jiménez Barcala), quedando así el ferial finalizado en esta calle, mientras que el resto de los puestos permanecerían en el lugar habitual.
 
Un cambio, que ha quedado en estudio, principalmente por el análisis de los equipos eléctricos con los que se dispone en esa avenida, teniendo en cuenta la posibilidad de necesitar un refuerzo de equipos y potencia para poder dar servicio a las atracciones, algo que debe ser consultado a Iberdrola, encargada del suministro, para ver su viabilidad y si es posible realizar los cambios que pueda necesitar la zona antes del comienzo de las Ferias y Fiestas.
 
ACTOS DE PROTESTA
 
Los vecinos afectados, firmantes del documento presentado al Ayuntamiento en gran medida, tienen planteadas una serie de protestas como la colocación de una gran pancarta mostrando su “no a las molestias que genera el ferial” o diferentes actos de calle, todas ellas planteadas para llevarse a cabo a lo largo de la semana festiva. Un calendario de acciones que por el momento ha quedado paralizado a la espera de la respuesta definitiva de los responsables municipales ante la posibilidad de cambio de ubicación planteada, algo que, de no hacerse realidad, volverían a reactivar, reservándose incluso el derecho a iniciar un proceso en el Juzgado como última y más extrema medida ya que es la tercera vez que se presenta el escrito y el documento de apoyo vecinal al Consistorio, hecho primeramente en la última legislatura de Isidro Rodríguez Plaza y la llevada a cabo en mandato de José Antonio Jiménez Barcala.
 
Los vecinos también afirman que la posibilidad de cambio ya ha sido planteada al gremio de los feriantes y que estos han mostrado disposición a estudiar formalmente la propuesta y modificar su zona de montaje este mismo año, algo que también serviría de prueba para ver la viabilidad de esta colocación, antes de estudiar otras opciones de asentamiento de la feria que llevarían a todo el conjunto a otras zonas alejadas del casco urbano, planteamiento que al menos, por el momento, ha quedado desechado hasta ver la resolución de esta primera idea.