Miércoles, 11 de diciembre de 2019

Los queridos árboles de la administración, cualquiera que esta sea.

Sin apenas impacto mediático, y social, se puso en marcha el “Proyecto de ejecución Planta Fotovoltaica FV Guleve-Palacios del Arzobispo I”, que supone “una afección significativa sobre pies arbóreos, concretamente sobre 3.514 ejemplares”, según la Resolución publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 15 de Abril, “contabilizándose un total de 94 posibles impactos, de los cuales 18 serían positivos y 76 negativos”. Entiéndase por afección la tala de los árboles, robles en su mayoría, en una finca municipal. Ya fueron cortados, apreciando los vecinos incumplimientos sobre lo determinado en el Estudio de Impacto Ambiental.

También es mala suerte que en un municipio poco sobrado de árboles tengan que poner esa planta justo donde están estos. Y no deja de resultar una seria incongruencia que para producir energía eléctrica de forma sostenible tengan que embestir contra la sostenibilidad ambiental. Con todo el campo abandonado y sin árboles que hay en la provincia. Y, además, que la Junta reconozca de utilidad pública cortar esos árboles. Menos mal que frente a las 7 hectáreas que ofrece la empresa dice que “el mínimo de superficie a compensar deberá ser de 24 ha” donde se plantará durante 8 años. Por cierto, en la zona también hay aerogeneradores.

Coincide eso con el debate social que ha generado Madrid Central sobre Cambio Climático y Contaminación. Que provocan 30.000 muertes prematuras al año, según la Comisión Europea, de compatriotas españoles. Algo que preocupa ahora al Ayuntamiento de Salamanca hasta el punto de elaborar un “Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible” con el objetivo, según la nota municipal, de “reducir al menos un 40% las emisiones de dióxido de carbono para el año 2030, un ahorro mínimo del 27% en la eficiencia energética y sustituir un mínimo del 27% del actual consumo por otro proveniente de energías renovables”. Confiemos que sin tener que cortar más árboles.

¿Y qué tiene que ver la planta fotovoltaica con el Plan capitalino?, pues que en ambos el árbol es protagonista. Muy importante para luchar contra los problemas ambientales, además de usar menos y más racionalmente vehículos o calefacciones que precisen combustibles fósiles. Maduro, claro. Y en la ciudad de los 80.000 árboles queda mucho por hacer, seguramente ese Plan de Acción dirá que hay que plantar muchos más.

Desde luego espacio hay suficiente, aparte de alcorques y huecos vacíos que pregonan desidia en la reposición. Sobre-anchos de calzadas que impiden reconvertir “autopistas urbanas” en verdaderos paseos, plazas con granitosis severa donde no aparece una planta, o calles peatonales con maceteros y pocos árboles, que no se reponen cuando desaparecen, etc. Confiemos que el Plan de la energía suficiente a nuestro munícipes para poner más aboles en nuestras vidas, con su sombra y todo.

Siempre he defendido que hay que planificar la ciudad, algo que felizmente deja de ser “soviético”. Pero debe ser de forma ordenada y coordinada. Falta un debate serio de la ciudadanía sobre qué queremos hacer con Salamanca, desde la sostenibilidad, que redunde en la mejora de la calidad de vida de quienes la habitan. Una verdadera Agenda 21 Local, que interrelacione las políticas sociales, económicas, urbanísticas, de movilidad o energéticas, y no una sucesión de documentos superpuestos e inconexos. No podemos hablar de reducir la contaminación mientras diseñan abundantes calles con cuatro carriles, que alientan el uso del coche, con el transporte público sin ninguna ventaja, o sin permitir un reparto equitativo del espacio con medios verdaderamente sostenibles, por poner un ejemplo. Bienvenido el “Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible”, pero falta el marco global con verdadera participación ciudadana. Y hace tiempo que sabemos que plantar, y mantener, árboles, es muy necesario.