Lunes, 28 de septiembre de 2020

Visigodos versus musulmanes en Salamanca

Repentinamente, sin dejar heredero ni asociar a persona alguna al trono, murió el monarca visigodo Witiza el año 710. Los gardingos y familiares del difunto se apresuraron a proclamar rey a su hijo Akhila, mas los miembros del Aula Regia lo destronaron y coronaron a Rodrigo.

Al conocerse en Ifriqiya (actual territorio de Túnez) las disputas en el reino godo, el walí musulmán, Musa ibn Nusayr, envió una pequeña expedición de ojeadores al mando de su lugarteniente Tariq ibn Ziyad. A su regreso informó de las luchas intestinas de los vecinos del norte. Por si no era suficiente debilidad, los witizanos facilitaron la campaña al walí africano pidiéndole un ejército que derrocase al usurpador y confirmase sus propiedades.

En el año 711 Musa ibn Nusayr envió de nuevo a Tariq al frente de siete mil bereberes, que atravesaron el Estrecho en bergantines prestados por el alcaide de Ceuta y, sin encontrar resistencia, desembarcaron en las proximidades de Gibraltar o monte de Tariq.

El rey don Rodrigo, que andaba aquietando las aguas del norte peninsular, reunió al Aula Regia y decidieron salir a su encuentro. Al enterarse Tariq que el rey visigodo marchaba contra él, pidió refuerzos y Musa le envió otros cinco mil guerreros.

Los dos ejércitos se encontraron en La Janda, a orillas del río Guadalete. En el fragor de la batalla los witizanos, entre otros Oppas, arzobispo de Sevilla, se retiraron del campo facilitando la victoria de los agarenos. Tariq prosiguió su ofensiva hacia el norte, volvió a derrotar a su disminuido enemigo en Écija, y llegó a Toledo, capital del reino, la conquistó y continuó su avance.

Según algunas fuentes, los islamitas desbarataron de nuevo a los visigodos en territorio de la actual provincia salmantina, en la batalla de Segoyuela de las Cornejas, donde se supone que murió don Rodrigo.