Jueves, 19 de septiembre de 2019
Béjar al día

Concentración ante el Ayuntamiento de Béjar para apoyar a la víctima de la ‘Manada de Manresa’

Coincidiendo con las declaraciones de la víctima y de varios testigos, se convocan este lunes actos de protesta por toda España ante los Ayuntamientos

Concentración en Béjar ante la fachada del Ayuntamiento en la Plaza Mayor

Béjar se ha unido a las manifestaciones que han tenido hoy lugar por toda España para apoyar a la chica de 14 años violada en Manresa (Barcelona) por siete hombres y pedir que esta nueva jauría no sea juzgada por abusos sexuales, sino por violación.

La Plaza Mayor de Béjar ha acogido este lunes la concentración convocada por la Asociación de Mujeres Deobriga Vetonum (Amdeve), en apoyo a la joven que denunció haber sufrido una agresión sexual múltiple en 2016, cuando era menor de edad.

El caso, tal como recoge Europa Press, se está juzgando en  la Audiencia de Barcelona y este lunes se ha realizado la declaración de la víctima y de varios testigos, entre ellos una amiga suya que ha declarado que uno de los violadores decía a otro “tienes 15 minutos, no tardes que me toda a mí”.

La víctima, que ha tenido que declarar tras una mampara para no ver a los acusados, que sin embargo sí han podido verla a ella, ha manifestado que fue amenazada con una pistola. Sin embargo para los siete acusados, que han negado su implicación en los hechos, la Fiscalía pide inicialmente condenas por un delito de abuso sexual –no de agresión sexual, puesto que “no se observa violencia en los hechos”-.

Aunque la Fiscalía no descarta elevar los cargos a una agresión, una vez que se valore el testimonio de la víctima y de los testigos, colectivos feministas han convocado concentraciones por toda España para reivindicar los derechos de las víctimas de agresiones sexuales y para decir alto y claro que ‘No es No’.

La brecha social que existe entre la ciudadanía y el poder judicial se acentúa en casos como este o como el de ‘la manada’, por no entenderse cómo hace falta que lleguen al Tribunal Supremo, haciendo pasar a una mujer por una doble victimización en los tribunales y un calvario de juicios, para que estos casos y cualquiera que no conlleve un consentimiento explícito, se juzguen como agresiones y no como abusos.