Miércoles, 23 de octubre de 2019

Desvergüenza y ofuscación con la contaminación

Resulta sorprendente, esperpéntico y patético lo que está ocurriendo con el problema de la contaminación simbolizado por Madrid Central. Para algunos da igual que la comunidad científica insista en que la contaminación y el Cambio Climático son gravísimos problemas para quienes habitan el planeta, siempre hay gente dispuesta a convertirse en experto en cualquier tema a pesar de su manifiesta ignorancia. Desde luego que la calidad y capacidad de las personas que elegimos para ocupar cargos públicos, y dirigir las administraciones, parece menguante, más allá de las sospechas sobre sus currículos formativos. Y no hablemos de algunos medios de comunicación para los que el respeto a una información veraz no parece la clave de su labor. En Madrid pueden estar batiendo todos los records, aunque no parece nada nuevo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que desde hace años se ocupa de estos problemas, alerta de las 38.000 muertes prematuras que provoca la contaminación en España, y el alto coste económico para tratarlas. También nos llama la atención sobre el ruido provocado por el tráfico. Y El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU nos viene advirtiendo de la gravedad creciente de los efectos negativos de los Gases de Efecto Invernadero junto a la propia OMS. Y no son los únicos organismos internacionales, hasta al Banco Mundial le preocupa el tema. Aunque algunos lo intentan desde hace tiempo, los problemas ambientales no tienen ideología y afectan a todas las personas vivan donde vivan y voten lo que voten.

A pesar del tremendo impacto público que tiene el coche, su uso es muy minoritario en el área de Madrid Central.

Lo curioso de Madrid Central es que se sostiene en un Plan de Movilidad elaborado por un Ayuntamiento Popular. Agrupa iniciativas puestas en marcha incluso 15 años atrás por munícipes Populares, a lo que unieron una pacata actuación en la Gran Vía madrileña que el PP no se atrevía a tocar. La estación medidora en la zona ha recogido la reducción de la contaminación desde el principio, junto a algunas otras cercanas. En vez de centrarse en que tomar medidas para reducir el uso innecesario del coche provoca una rápida disminución de la contaminación, se fijan en que la mayoría de las estaciones medidoras registran subidas justamente porque no se han tomado medidas en sus zonas. Y con esto dan por fracasada la iniciativa, mintiendo tal y como les deja en evidencia los informes mensuales de Ecologistas en Acción con datos oficiales. Les da igual la salud de la ciudadanía madrileña, y parecen poco dispuestos a cambiar esto, una candidata popular reivindicaba en campaña a los atascos como seña de identidad. ¿Qué pedagogía de la sostenibilidad hace esta gente?

El uso del coche en la ciudad de Madrid no llega a un tercio de los viajes totales, pero ocupa casi toda la calle. Para 2012 en Salamanca suponía un 24% de los viajes.

Afortunadamente hay de todo en política, y por aquí la radical oposición que sufrió el PSOE en 1995 por peatonalizar el centro se convirtió en defensa y lenta expansión de la iniciativa. Aunque al final sea una Gran Vía también la prueba del algodón. Convertirla en eje exclusivo del transporte público sacará definitivamente el centro de la ciudad del esquema del minoritario transporte privado. Y, como en Madrid, afrontar la movilidad originada por el entorno metropolitano, aparte de revisar el modelo urbanístico de toda la zona, para robustecer el transporte público nos pondrá en la senda de una movilidad verdaderamente sostenible.

Captura de pantalla del informe “El aire que respiras: la contaminación atmosférica en las ciudades”, del Observatorio DKV Salud y Medio Ambiente. Los datos rse refieren al período 2000-2009.

Recordemos que el informe sobre Calidad del Aire en 2018 presentado recientemente por Ecologista en Acción, con los datos oficiales de la red de estaciones medidoras de la Junta en el caso de Castilla y León, vuelve a situar a Salamanca, y la provincia, con  problemas según los límites establecidos por la OMS. 111 superaciones del nivel de ozono, 156 en el pueblo del El Maillo, y varias en partículas PM10, estando afectados también por la contaminación originada en núcleos industriales fuera de la Comunidad.

Convendría que los políticos se preocupen de verdad por nuestra salud, y no conviertan en objeto de un debate de politiquería rastrera los graves problemas derivados del mal modelo económico en el que estamos inmersos. Tampoco creo que afrontar esos problemas sea trabajo de los jueces. Parece que el tiempo para cambiar de verdad se va acabando y las mentiras no acaban ni con la contaminación ni con el Cambio Climático, y no resucitan a nadie.