Lunes, 16 de septiembre de 2019
Las Arribes al día

De Venezuela a Peralejos de Abajo

Desde hace una semana, Alexis reside con su mujer y sus dos hijos en esta localidad gracias a la iniciativa del Ayuntamiento, al programa Rehabitare de la Junta, a la Fundación Cepaim y a la Soc. Coop. Dehesa Grande

De iz. a der., Alfonso Castilla, Alexis González, Ruth Jiménez y Machín, técnico de Cepaim

Desde hace una semana, la vivienda social de Peralejos de Abajo tiene a sus primeros inquilinos. Esta casa se ubica en lo que fuera una de las escuelas del municipio y que gracias al programa Rehabitare de la Junta de Castilla y León, y a la iniciativa del alcalde de esta localidad, Alfonso Castilla, fue rehabilitada como vivienda social, un fin que ya se ha cumplido.

La semana pasada, Alexis González y su esposa Ruth Jiménez, con sus hijos Abraham e Isaac, llegaban a Peralejos de Abajo desde Salamanca, donde desembarcaron hace un año llegados desde Venezuela.

Como señala Alexis, la Fundación Cepaim se ha colocado como el hilo conductor que ha facilitado su llegada y la de su familia a Peralejos de Abajo, por lo que ha sido un eslabón fundamental para llegar al objetivo final. El trabajo conjunto de dos administraciones, una ONG y la iniciativa privada, lo han hecho posible.

La llegada de esta familia de venezolanos a la comarca de Vitigudino ha requerido de cuatro piezas fundamentales. La primera, la ilusión y el trabajo de un alcalde por intentarlo todo para que su pueblo sea un lugar con nuevos y más vecinos; la segunda, la Junta de Castilla y León con su programa Rehabitare, que ha permitido al Ayuntamiento habilitar una de las viejas escuelas como vivienda social; la tercera, la Fundación Cepaim como ejemplo de trabajo en la integración de personas migrantes en nuestro país; pero aún queda una cuarta pieza clave, y esta ha sido la cooperativa Dehesa Grande, que ha facilitado un empleo a Alexis.

Por todo ello, y por la acogida que le han dispensado a él ya su familia, los vecinos de Peralejos, Alexis no puede ocultar su alegría, “estoy muy contento, el alcalde es muy buena persona y siempre está pendiente. Nos gustó mucho desde que vinimos la primera vez, pues hemos estado viniendo a Peralejos desde hace un tiempo, una vez al mes para ir iniciando el proceso”.

En este tiempo, Alexis ya trabajaba en Dehesa Grande y solo esperaba que se formalizasen todos los trámites para poder vivir en la que es desde hace una semana su casa en Peralejos de Abajo, un pueblo que recomendaría a cualquiera para vivir porque “es muy tranquilo y está al lado de Vitigudino”.

De este modo, el Ayuntamiento de Peralejos de Abajo pone su granito de arena contra la despoblación en el mundo rural, se rebela contra esa España vaciada por un sistema que solo mira a las grandes urbes.