Sábado, 20 de julio de 2019

Demasiados consejeros tiene el fútbol.

            Existen demasiados sabios en el entorno del fútbol. Estamos asistiendo, en estos momentos, a la confección de las plantillas de los equipos y lo que para unos es bueno para otros es despreciable; si el fichaje cuesta 120 MMs será siempre mucho mejor que dos jugadores de 60MMs; si se vende a un canterano por 50MMs hubiera sido mejor quedarse con él aunque en las dos temporadas anteriores hubiera jugado tan solo 12 partidos. Y los clubes tienen muchos consejeros a su alrededor dando cada cual sus opiniones no coincidentes: agentes de los futbolistas, aficionados, casas de apuestas, tertulias radiofónicas y televisivas, periodistas generalmente bien informados, etc.

            Todo ello sería como el debate permanente entre el papel de un consultor o un coach, dicen los más versados que son figuras distintas aunque todos opinen de la misma cosa y parecida metodología. Y a la postre cueste diferenciar. En todo caso, los presidentes deben aconsejarse con mucho rigor y de personas un tanto desapasionadas, que sepan en todo momento calcular millones y lo que cuesta conseguirlos. En mis tiempos empresariales utilizábamos una definición muy al uso en aquella época:”Un consultor es aquel que te da la hora con tu propio reloj”. O sea, como dice Amancio Ortega el de Zara:”Los de dentro son los que conocen los problemas. Por eso yo no necesito consultores”

               Y es que una cosa es predicar y otra dar trigo. Opinar sin responsabilidades se está convirtiendo en el deporte nacional. Y las opiniones no deben ser sesgadas, aportando siempre valor. En mi libro “El fútbol y la Opinatica” pude explayarme sobre este vicio nacional en el fútbol patrio. Quizás debemos ser más ponderados y alinearse con la opinión de un auténtico experto como Peter Drucker: “Gestión es hacer las cosas bien. Liderazgo es hacer las cosas”. No obstante, no me resisto a la riqueza del proverbio africano: “Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Los presidentes del fútbol deben centrar sus ideas en estos días trascendentes...