Miércoles, 23 de octubre de 2019

El provechoso verano en la Casa Escuela Santiago Uno

Justamente este lunes uno de julio partimos con cuatro furgonetas para Marruecos. Los educadores que cambian cada quince días y los chicos que pasan allí los dos meses.

Los que llevamos muchos años yendo nos parece imposible que lo vean como un premio año tras año y quieran repetir. Es una experiencia muy enriquecedora rehabilitar escuelas para los niños berebereres, hacer canchas, dispensarios médicos,… Pero es duro físicamente por el calor y por las condiciones. Sin embargo estos chicos está claro que priorizan lo humano.

Los que se quedan aquí deben tener un horario parecido. Por las mañanas una formación profesional de aprendizaje servicio, en el hospital de fauna, en los jardines, en la cooperativa, en Marruecos haciendo cemento para la cancha, … La tarde un estudio, en Marruecos con montón de niños, después deporte, juegos, piscina, en Sidi Ifni juegos con los niños, etc. Por la noche película, cuentos, canciones, etc, todos los días también algo artístico.

Cuatro días de cada quincena se irá a la playa a camping, etc a celebrar lo trabajado. En Marruecos compartiendo con niños de allí que nunca han ido y también algunos de los de aquí tampoco han ido nunca.

El verano es un período de alto riesgo, algunos de nuestros chicos cuando intentan pasar algún tiempo en casa se suelen desequilibrar las emociones.

De los mayores de edad con trastorno del apego y TEPT ,  con los que estamos trabajando la emancipación el 80% de los que no tienen ayuda familiar, de adopciones también abandonados, etc. Han aprobado el curso, la mayoría un grado superior y alguno un grado medio. El verano se les ha ayudado a buscar un trabajo en hoteles en Santander, etc. Saben que tienen que aguantar en el trabajo porque no tienen otra cosa hasta septiembre.

Sin embargo el 20% de los que tienen padres muy asesorados por psiquiatras y apoyo jurídico especial, y médico también extra, no han acabado el curso y están en situaciones de riesgo mucho más elevadas.

Algunas de nuestras chicas y chicos han conseguido una resiliencia heroica.

Ni mucho menos vamos a juzgar a los padres más preocupados. Pero queda para la reflexión este análisis de resultados temporales.

Es cierto que yo siempre he visto muy educativo que mis hijas compartan con estos chicos la experiencia de campo de trabajo y de voluntariado en Marruecos. Nuestros chicos ponen en práctica lo que aprenden en la formación profesional, otros lo de la universidad, etc.

Este año baja otra familia del colegio Calasanz con su hija y espero que en próximos años alguna más que harán intercambios con familias nómadas bereberes. Dejamos un dinero para desarrollo en la región y nos comprometemos con los estudios de algunas jóvenes.

Todavía no tenemos ayuda de la  agencia de cooperación al desarrollo, no hemos entrado en sus tablas Excel donde sí entró por ejemplo Urdangarín. Pero con iniciativas privadas de familias que pueden entender del beneficio de esta experiencia para sus hijos quizá se podrá apoyar a algún niño o niña más. Desde luego este tipo de iniciativas puede hacer que se reduzca la emigración porque se puedan quedar con un porvenir con sus familias.

No hay que olvidar que nuestros gobiernos  son cómplices de muchas de sus injusticias. Nuestra comodidad deja muchas víctimas en el planeta y es hora de revertir en sostenibilidad.