Toda la creación se abraza

La tierra, nuestra casa común, es un hermoso lugar lleno de vida. ¡¡¡Toda la creación se abraza!!!!

¡Tanta abundancia para compartir!. Todos estamos llamados a gozar de sus bondades, a ser plenos gozando de una buena vida.

La degradación de los recursos naturales tiene un efecto desproporcionado sobre la población más pobre a nivel mundial, ya que su supervivencia depende directamente de los bienes y servicios ambientales con que la naturaleza les provee a diario: casi el 90% de la producción económica de las personas que viven en extrema pobreza se deriva de la riqueza natural.

El compromiso por el cuidado de la naturaleza y la apuesta por la sostenibilidad medio ambiental son irrenunciables tanto a nivel individual como colectivo. En Cáritas diocesana de Salamanca asumimos nuestra responsabilidad en esta tarea y queremos compartir con todas y todos la obligación moral que tenemos hacia nuestros contemporáneos marginados y empobrecidos y hacia las generaciones futuras, por el hecho de ser moradores de esta casa común.

El próximo Sínodo Amazónico, convocado por el Papa Francisco para el próximo mes de octubre, es trascendente para la Iglesia universal y el futuro de todo el planeta.

Hoy volvemos a hacer nuestras las propuestas de la campaña “Si cuidas el planeta combates la pobreza” y te proponemos este decálogo:

  • Se una persona solidaria, sobre todo, con los que tienen menos que tú.
  • Aprende a valorar lo bueno y sencillo para darte cuenta de que se puede ser feliz y hacer felices a los demás con muy poco.
  • Piensa cada día en un pequeño cambio que te haga más cuidadoso de lo que te rodea, y que lo lleves a la práctica.
  • Disfruta contemplando la variedad de animales y plantas que nos rodean.
  • Anima a otros a comprometerse individual y comunitariamente con el medioambiente y con los pobres.
  • Sé responsable y comprométete. Este es el paso más difícil y el más importante.
  • Haz ver con tu estilo de vida que el dinero no es lo más importante, que lo primero es cuidar de los seres humanos y del planeta.
  • Bucea en tu propia tradición espiritual.
  • Aprende cómo cuidar nuestra casa común, el planeta.
  • Reconoce que lo más importante son las personas y comprende que no todo depende de la ciencia o la tecnología.