Sábado, 20 de julio de 2019

¿Por qué añoro Yugoslavia?

¿POR QUÉ AÑORO YUGOSLAVIA?         

      Era un país con muchas culturas, pero era una casa para todos. No solo eran eslavos de distintas religiones, también eran judíos, gitanos, húngaros.  Ahora cada uno está encerrado en su casa, y algunos no tienen casa porque tienen sangre mezclada. Les han robado su país,  se  perdió en la memoria y el cine. Yugoslavia era una idea, un modo de vida, un sueño. 

      A los Estados Unidos no les interesaba una Yugoslavia unida y fuerte,  preferían un montón de estados cerrados  y débiles. Incluso se inventaron una Kosovo independiente y monocultural.  Ahora también les gustaría una Europa desunida de pequeños estados  mirándose el ombligo.  

    Goran Bregovic aún se proclama yugoslavo con su música desatada. Emir Kusturica criticó mucho a Tito pero luego en “Underground” añoró Yugoslavia como una idea platónica. Ivan Mestrovic el autor del admirable Profeta de Split siempre se consideró yugoslavo. Y  Miroslav Krleza y Danilo Kis y   el zenitismo,  mostraron la expresividad de Yugoslavia. 

     A Peter Handke casi se lo comieron los progres occidentales por añorar Yugoslavia. En “Un viaje de invierno”  dice que las pequeñas cosas podrían unir a los yugoslavos.  Gordana Kuic en “El olor de la lluvia en los Balcanes” habló de unas  mujeres  judías audaces  perseguidas por el nazismo en la  Sarajevo multicultural  y yugoslava.

     Un serbio le dice a Brian Hall en “El país imposible”: “Si quieren dividir Yugoslavia que dejen una parte para los que todavía queremos vivir juntos”.   Ivo Andric  hablaba  en “El puente sobre el Drina” de ese puente de Visegrad que unía culturas y religiones.  Hace años recorrí esa Yugoslavia rota donde los nacionalismos provocaron matanzas y fanatismos vesánicos. Y ahora quieren hacer lo mismo con España.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR  

Consuelo de Arco: Fuente de la fraternidad, de Mestrovic, en Zagreb