Miércoles, 17 de julio de 2019

¿Por qué no ponen las calles?

¿POR QUÉ NO PONEN LAS CALLES?

     Madrugo todas las mañanas y el panadero que también madruga me dice: Pero Antonio por qué madrugas tanto, si aún no han puesto las calles. Ya las están poniendo, le digo, y me hace gracias. Pero la verdad es que el ayuntamiento no pone muchas calles de Salamanca, las mantiene plegadas o escondidas. No pone calles ni plazas.

    La plaza de san Román sigue toda la vida escondida detrás de unas uralitas, no hay manera de disfrutarla. Podría ser maravillosa, con sus palacios alrededor, con su convento de clarisas, pero el ayuntamiento no quiere ponerla.  Parece que ningún voto depende que pongan esa calle.

    Una plaza que hay detrás de san Juan de Barbalos también lleva milenios encerrada con uralitas y con un aspecto árido y lamentable. Paso por allí muchas veces y me digo ¿cuándo pondrán esta plaza? A veces quiero tener fe, me digo: la pondrán algún día, pero mi fe no me sirve de nada.

     Hay muchas partes de Salamanca que el ayuntamiento no pone. Ni que madrugas ni que levantes al atardecer. Tienen todo el día para ponerla, tienen años y siglos, pero nunca lo hacen. Es como pedir que salgan flores en el desierto de Nevada. O pedir que nazca alguna flor milagrosa en la cabeza de los ediles encargados de eso.

    Hay muchas casas en ruinas, palacios abandonados, iglesias bellísimas que no abren nunca y estarán llenas de arañas.  Napoleón arrasó gran parte de Salamanca, destruyó el castillo, destruyó el cerro de San Vicente. Pero el olvido y la desgana ( o el desprecio o la estupidez)  destruyen también.   Y tiene razón el panadero, hay muchas calles que no las ponen. Las pondrían tal vez si viniera otro Napoleón de visita para sacar ese día en los periódicos.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR  

Consuelo de Arco: San Román