¿Quién serás cuando tu casa desaparezca en el mar?

Ya han surgido los primeros borradores de declaraciones sobre derechos humanos y cambio climático. Cabe esperar que los proyectos se revisen y entren en vigor lo antes posible.

Désirée Spiess

Activista por los Derechos Humanos

Aunque el cambio climático aún no ha llegado a oídos el Presidente de los Estados Unidos, muchas personas han comprendido que es hora de actuar. El derecho a un medio ambiente limpio es esencial para nuestras vidas y la de las generaciones futuras. Sin embargo, ninguna convención vinculante de derechos humanos de las Naciones Unidas establece explícitamente el derecho al medio ambiente, aunque haya sido proclamado. Al mismo tiempo, niños y jóvenes de todo el mundo salen a la calle para hacer huelgas escolares para salvar el planeta, y activistas se manifiestan pacíficamente en plazas y cruces públicos para forzar medidas para salvar a la humanidad de la extinción y pasar a la acción inmediata.

Movimientos como Viernes para el Futuro o Extinción Rebeliones muestran la importancia actual del cambio climático y sus consecuencias para las personas y sus derechos, especialmente para las generaciones futuras. En Europa estamos empezando a ver los cambios y las consecuencias del cambio climático, pero ya hay personas que están amenazadas existencialmente en sus derechos humanos. Han perdido sus hogares o están a punto de perderlos debido al aumento del nivel del mar.

Entre Hawái y Australia se ubica un grupo de 29 atolones y cinco islas, las islas Marshall. Más o menos 53.000 personas viven en este territorio de unos 180 km2 que tienen tan solo 1,8 metros de altura sobre el nivel del mar. Es la primera nación afectada con peligro evidente de convertirse en inhabitable a causa del cambio climático, a causa de la elevación del nivel del mar.

El archipiélago comienza a hundirse lenta y continuamente por debajo del nivel del mar. Desde 1993, el nivel del mar ha aumentado una media de 7 milímetros anuales. Esto significa un aumento más rápido que en cualquier otra parte del mundo. Además del aumento del nivel del mar, hay tormentas más frecuentes y fuertes, sequías más prolongadas, olas de calor e inundaciones. Los arrecifes de coral son destruidos, las plantas son influenciadas negativamente por estos factores (salinizadas, sobreexplotadas, secadas) y las fuentes de agua dulce para la generación de agua potable son salinizadas por la inducción de agua de mar. Además, hay erosión incrementada de la superficie del terreno y de los edificios.

Mientras paso a paso la gente está perdiendo cada vez más partes de su tierra, el reconocimiento internacional como refugiado climático también sigue siendo controvertido, ya que no existe una definición de refugiado como resultado del cambio climático. ¿Qué harías si tu casa, tu identidad y tu cultura se hundieran lentamente en el mar y el mundo se limitara a observarlo? ¿Qué derechos y estatus se atribuyen a las personas? ¿Qué pasa con el estado de las Islas Marshall?

Las consecuencias para la gente de las islas Marshall son las pérdidas de su tierra, su identidad, sus tradiciones. ¿No es el derecho a un lugar donde vivir también un derecho humano? ¿No es el derecho a la identidad también un derecho humano? ¿Y el derecho a la cultura no es también un derecho humano? Queda por aclarar y precisar la exigencia de un derecho humano internacional al “medioambiente sano”. Ya hoy en día, muchos casos ante los tribunales internacionales tendrán relevancia para el cambio climático y el medio ambiente, aunque determinar la participación de empresas e instituciones concretas en el cambio climático tiene hartas dificultades.

Ya han surgido los primeros borradores de declaraciones sobre derechos humanos y cambio climático. Cabe esperar que los proyectos se revisen y entren en vigor lo antes posible. Hay varios acuerdos, como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Se trata de un acuerdo internacional sobre el medio ambiente cuyo objetivo es prevenir interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático, frenar el calentamiento global y mitigar sus consecuencias. El cambio climático progresivo nos muestra que debemos incluir un derecho explícito a la protección del medio ambiente como un derecho humano. De esta manera, las actividades agresivas con el clima podrían finalmente ser cambiadas y las futuras generaciones tendrían la esperanza de un planeta más verde.