Sábado, 14 de diciembre de 2019

Flor de magnolio

Antes, para ocupar un puesto relevante en un programa de televisión, en una revista de moda o en la mayoría de programas de radio, había que haber hecho algo realmente importante. Era necesario haber alcanzado la fama a base de haber vendido muchos discos, haber actuado en varias películas, haber ganado muchos partidos de fútbol o haber sido el primero en algún importante festival de música. Era lo que se llamaba gente famosa y normalmente para alcanzar la fama ya habían realizado numerosos actos que les habían hecho ganarla. Ahora se llevan más los llamados famosillos, gente que no ha hecho por lo general nada importante para aparecer en los medios de comunicación, pero que  ahí están, ocupando portadas de revistas, minutos de radio y televisión y, por supuesto, muchas horas de tertulias. Normalmente estos famosillos lo son porque de un modo u otro se han relacionado  con alguien famoso (han tenido relaciones sexuales o supuestas relaciones con alguien famoso, son el primo, el amigo, la vecina, el amante del sastre de alguien famoso, han participado en un concurso de la tele pasando un castin en el que buscaban gente de un determinado perfil o han publicado sus memorias repletas de saraos, divorcios y conflictos familiares cuyo responsable suele ser el dinero. Es decir, realmente no es que hayan hecho nada bueno, pero han intentado subirse al mundo de la fama y aprovecharse de todo lo que conlleva (la propia fama, dinero, fiestas, apariciones estelares), y lo han conseguido.

Sin embargo, lo difícil de la fama no es llegar a ella sino mantenerse, y si una persona famosa puede ser olvidada de forma más o menos rápida, imaginemos lo fácil que es olvidar a alguien que realmente no hizo nada o casi nada por alcanzarla.

 A esas personas que fueron muy populares durante un breve espacio de tiempo pero que enseguida fueron apartadas por otras personas que ocuparon su lugar en portadas de revistas y programas de radio y de televisión podríamos llamarlas  flor de magnolio porque son como sus flores  que cuando se abren son preciosas pero apenas duran bonitas unos pocos días ya que enseguida se marchitan.

¿A que a todos  nos viene a la memoria más de una “flor de magnolio”?