Miércoles, 21 de agosto de 2019

Salud, dinero y amor

Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor[1]… así cantaban a finales de los años 60 (¡del siglo pasado! ¡Dios mío cómo pasa el tiempo!) Palito Ortega, los Tres Sudamericanos o Cristina y Los Stop. Su autor acertó al colocar en primer lugar la salud porque sin ella resulta muy complicado disfrutar de las otras dos.

Nuestro admirado Miguel de Unamuno afirmaba: “Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos.” La noticia viene de la denuncia aparecida en The Washington Post, en la que se afirma que la empresa farmacéutica Pfizer, que fabrica desde hace años un fármaco muy eficaz contra la artritis reumatoide, ocultó desde 2015 que dicho compuesto podría reducir las posibilidades de padecer alzhéimer en un 64%, justificando que renunció a seguir investigando por el elevado coste del proceso y por rigurosos estándares científicos. Nadie discute que las empresas privadas tengan como legítima aspiración la obtención de beneficios, la cuestión es cómo lo hacen y si estos se obtienen de forma honesta sin perjudicar a los ciudadanos.

Ahora un gran número de científicos les censuran por no publicar sus resultados ya que podrían haber orientado o sugerido nuevas líneas de investigación para avanzar en el tratamiento de una enfermedad que continúa siendo incurable pese a los miles de millones invertidos en su estudio, tanto en el sector privado como en el público.

Pero ¿por qué Pfizer guardó silencio? Pues únicamente, y en mi opinión claro está, por cuestiones económicas y de titularidad de patente. Para comprenderlo hay que ampliar la visión de la jugada.

El fármaco en cuestión se llama Enbrel y se trata de producto antiguo sobre el que la empresa Pfizer tiene derechos de patente desde 1998, es decir únicamente ellos pueden fabricarlo y comercializarlo, pero el plazo de este lucrativo derecho está a punto de expirar y otras farmacéuticas podrán elaborar versiones genéricas mucho más baratas, lo que supondría una grave caída de beneficios económicos.

Si a esto le sumamos que la multinacional farmacéutica estadounidense perdió en 2017 su patente sobre la Viagra, lo que le ha ocasionado una reducción de beneficios de 9.765 millones de euros el año pasado, se puede intuir que no tuviera ninguna intención de compartir sus avances en un nuevo uso de dicho fármaco que, con un nuevo nombre y una nueva patente podría volver a comercializar para pacientes con alzhéimer. ¿Y los enfermos? ¿Y sus derechos? Pues nada de nada, para la empresa se trata únicamente de potenciales clientes. Esta falta de responsabilidad social y avaricia empresarial que pone de manifiesto Pfizer no es exclusiva en el sector de las farmacéuticas, por lo que llueve sobre mojado

La globalización le ha permitido [a las farmacéutica] maximizar sus beneficios ya que compran las materias primas en los países donde son más baratas (países en desarrollo), instalan sus fábricas en donde las condiciones laborales son más ventajosas (países en desarrollo) y venden sus productos fundamentalmente en los países donde la población tiene mayor poder adquisitivo y los servicios de salud están más desarrollados[2].

Pues de todo esto va el negocio de la salud o de la enfermedad, como prefieran. Si quieren saber más sobre esta cuestión, que tarde o temprano nos afecta a todos, les recomiendo que lean detenidamente el artículo Overpriced: medicamentos a precios desorbitados desarrollados con inversión pública[3], elaborado por la Organización No Gubernamental Salud por Derecho, no tiene desperdicio.

Está claro que para la industria farmacéutica la salud les interesa sólo si da dinero ¿y el amor? Pues eso no porque no tiene precio.

 

[1] La música y letra de esta canción se debe al compositor argentino Rodolfo Sciammarella, quien la compuso y estrenó en 1941

[2]https://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/enfermedad-negocio-industria-farmaceutica/20150302105350113131.html

[3] https://saludporderecho.org/medicamentos-precios-desorbitados-desarrollados-con-inversion-publica/?fbclid=IwAR3VkQG7YK5xyb84g_74JGKUdgqVJnYyN2A7a2FsEArgT192eYJYhX6VB34