Domingo, 16 de junio de 2019

José Manuel Ballester y Javier Riera presentan en Luz y Vanguardias dos obras sobre la relación entre hombre y entorno

El primer artista invitado presentará una intervención sobre el río Tormes, a su paso por el puente de Enrique Estevan, mientras que el segundo transformará el exterior de la Catedral Nueva
Los artistas José Manuel Ballester y Javier Riera, junto a los organizadores del Festival Luz y Vanguardias

José Manuel Ballester y Javier Riera, los dos artistas invitados a participar en Luz y Vanguardias 2019, han presentado hoy, en el Teatro Liceo, las obras site specific que han creado para el evento, acompañados por el concejal de Cultura y Turismo, Julio López Revuelta, la comisaria Lorena Martínez de Corral y el director del festival, Alberto Mariñas. Con estilos y aproximaciones muy diferentes, ambos creadores han coincidido en centrar la significación de su obra en la relación entre el hombre y el entorno y en los riesgos que su depredación entraña para un futuro sostenible.

 

La cuarta edición del festival Luz y Vanguardias, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Salamanca y la colaboración activa de Iberdrola, presentará una intervención sobre el río Tormes, a su paso por el puente de Enrique Estevan, creada por José Manuel Ballester, Premio Nacional de Fotografía y reconocido artista multimedia que se expresa a través de la pintura, la escultura, la fotografía y la imagen en movimiento.

 

La obra de Ballester se titula Kayapó’ y en palabras de Ballester, “representa los dos extremos de nuestra evolución. De un lado, el Amazonas, símbolo de la naturaleza más alejada de la presencia del hombre contemporáneo y donde todas las tribus que habitan en la selva de sus riveras han sido hasta ahora las guardianas del último espacio virgen del planeta. En otro extremo se encuentra Times Square, la expresión más contundente de nuestra sociedad, donde fluye el consumo sobre el que hemos establecido nuestro modelo de vida”. Ambos mundos son arrastrados por la corriente del curso del agua en la obra que ha creado para Salamanca”.

 

‘Kayapó’ -continúa Ballester- es una mirada proyectada sobre el río, fuente de toda vida, que pretende despertar nuestra conciencia sobre el mecanismo de respeto e integración que demuestran los habitantes de la selva amazónica en su relación con el medioambiente. Sus lecciones nos pueden enseñar otras formas de relacionarnos con nuestro entorno y, a la vez, llamar nuestra atención sobre los grandes retos que tiene que afrontar nuestra sociedad para poder disfrutar de un planeta sostenible.” 

 

“Hoy en día coexisten ambos mundos y debemos tomar conciencia de la armonía que debe darse entre los dos para no poner en peligro nuestro futuro”, concluye el artista.

 

El segundo artista invitado a participar en esta edición de Luz y Vanguardias es Javier Riera, un creador de larga trayectoria en la intervención de la arquitectura y la naturaleza con creaciones luminosas, que transformará el exterior de la Catedral Nueva.

 

‘Hacer leve la tierra’ es el título de la obra creada por Javier Riera. El artista ha encontrado inspiración en el libro El aire y los sueños, donde Gaston Bachelard hace referencia al sueño de vuelo como una transmutación de los valores: “Para volar con la imaginación, nuestro ser debe de convertirse de terrestre en aéreo. Entonces hará leve toda la tierra”. 

 

En palabras de Javier Riera, “en la información que recibimos acerca del calentamiento global y la destrucción medioambiental, a menudo las referencias más llamativas se localizan en lugares lejanos de Europa, como los polos o las selvas milenarias de Latinoamérica. Sin embargo, la desaparición paulatina de los pájaros en nuestro entorno directo no parece apreciarse pese a que diversos estudios científicos estiman que, en los últimos treinta años, el número de pájaros de especies comunes de Europa se ha reducido un 57 por ciento”.

 

“Al grave perjuicio ecológico -continúa Riera - se añade la perdida de una dimensión simbólica fundamental de nuestra psique que tiene, desde tiempos ancestrales, un imaginario intenso en relación con los pájaros y el mundo metafórico que generan. El vuelo, la elevación o la caída, la ligereza concedida por las alas, la capacidad de atravesar la amplitud del cielo o la migración con las estaciones han movilizado intensamente la mente y las emociones del ser humano desde sus inicios. Los pájaros son parte de la historia de la poesía, la literatura, la pintura y la música, porque están en el imaginario colectivo como un elemento de movilidad simbólica profunda. Si su presencia es parte de nuestro modo de no sentirnos aplastados contra la tierra, su ausencia nos abandona a nuestra propia gravedad sin límites; es la mutilación silenciosa de una parte esencial de nuestra intimidad, aquella que aún concibe al ser humano como parte de la naturaleza”.   

 

En su trabajo, Javier Riera busca generar una experiencia que califica como “resonancia”. La sinergia entre dos lenguajes visuales aparentemente opuestos como son la precisión de la geometría y la irregularidad del paisaje y que, sin embargo, dan lugar a un tipo de armonía sutil y reveladora. Así, Riera entiende la geometría como un lenguaje natural anterior a la materia y explica que, cuando encuentra la geometría adecuada para un lugar, esta se convierte en la llave que abre una experiencia de visibilidad transformadora, mostrando una dimensión de ese espacio que antes permanecía oculta. Los dibujos con los que trabaja han sido realizados siguiendo números áureos, secuencias de Fibonacchi y otras relaciones numéricas presentes en la naturaleza.

 

En la rueda de prensa, Lorena Martínez de Corral, Comisaria de la selección artística de Luz y Vanguardias, ha hecho un repaso de la extensa trayectoria de ambos artistas y ha resaltado el reconocimiento internacional del que ambos gozan. Asimismo, ha puesto en valor la singularidad del evento que se celebra en Salamanca de cara a las creaciones de los artistas ya que “es un prestigio y a la vez un reto el tener la oportunidad de crear obras específicamente concebidas para espacios monumentales que son patrimonio de la humanidad”.