Domingo, 22 de septiembre de 2019

La trama de los amaños usaba las apuestas para blanquear dinero de la droga

La Policía considera que amañar partidos "no es un negocio principal" para el cabecilla, Carlos Aranda, según publica El Mundo
Arando y Bravo, al salir de la cárcel / 20MINUTOS

La trama de amaño de partidos de fútbol liderada por el ex jugador Carlos Aranda blanqueó dinero procedente del narcotráfico con la compra de encuentros en Primera y Segunda División, por un lado, y mediante las apuestas relacionadas con los mismos por otro. Es decir, el beneficio obtenido con el tráfico de drogas era utilizado para pagar a los jugadores a los que se compraba y también para realizar las apuestas que convertían en legal el dinero ilegal. El sumario de la Operación Oikos, al que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO, detalla minuciosamente cómo Aranda lavó abundante dinero procedente de la venta de drogas fundamentalmente con la realización de apuestas millonarias en partidos en los que disponía de información privilegiada tras pagar a futbolistas involucrados.

La Policía detalla, además, el modus operandi empleado para blanquear los fondos del que fuera jugador, entre otros muchos, de Real Madrid, Osasuna y Numancia. «Aranda ordena a una de sus empleadas la realización de determinadas apuestas deportivas por un importe alto», se puede leer en la investigación. Estas apuestas «son apuntadas en un libro de registro que se encontraba dentro de los locales de apuestas» que regenta el cabecilla de la trama en Málaga. «Una vez ganadas dichas apuestas», prosiguen los investigadores, «los cheques con el importe del premio son puestos a nombre de personas del entorno de Aranda, para que éste sea el destinatario final del dinero, obteniendo en su cuenta el dinero ya blanqueado».

La Policía Judicial destaca a su vez, en uno de los atestados que ha aportado al titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca, que se está investigando el tráfico de drogas en una pieza separada debido a la relevancia de los indicios descubiertos. La estrecha relación entre las apuestas y las drogas se puede ver claramente también en el hecho de que las escuchas telefónicas que constituyen el origen de la Operación Oikos fueron interceptadas en un procedimiento judicial por tráfico de estupefacientes en Málaga en el que se estaba investigando a Aranda y en el que, por sorpresa, surgieron las conversaciones para «determinar el resultado de partidos de fútbol».

Otro detalle importante que lleva a los investigadores a concluir la relación entre ambas actividades delictivas es que, en la trama de amaños, las pesquisas «han analizado a las personas que más beneficios obtuvieron en España» en los partidos investigados. Dicen textualmente los agentes: «Todos tenían su residencia en Málaga», ciudad en la que reside Aranda y su familia. Asimismo, resalta que «las apuestas son todas similares y por importes altos» y que los apostantes tienen «vínculos entre todos ellos».