Jueves, 27 de junio de 2019

"Son como machirulos"..., dijeron, ¿los muy machotes?

El jueves pasado mencionaba algunas lindezas que se escribían antiguamente sobre el fútbol femenino y que el libro de Miguel Ángel Ortiz titulado “Poesía y patadas” reseña buceando en la historia. La primera mención del fútbol femenino español apareció en ˝El diluvio˝, a las pocas líneas el cronista ponía el foco donde no debía: “El problema principal es la indumentaria femenina, el peinado, lo resolvió cada una a su manera. Si bien resulta, como más práctico, cortado a lo romano”. Tras la narración de los goles, aseguraba el periodista que las chicas habían aprendido algo en el poco tiempo de preparación. Pero, unas líneas después, añadía: “El sexo femenino no permite las características rápidas que exige el juego”.

También detalla dicho libro que, en la página cuatro de El Mundo Deportivo en el artículo “Niñas futbolistas” comenzaba: “El primer partido entre representantes del sexo débil”: “Esta primera actuación de la mujer en el viril fútbol no satisfizo, no solo por su poco aspecto sportivo, sino que también a los descendientes de la madre Eva les obliga a adoptar tan poco adecuadas como inestéticas posiciones, que eliminan la gracia feminil”.

Ya vemos, leyendo estos pequeños detalles, las reticencias existentes por entonces que, ahora, ya empiezan a superarse con mucho empeño por parte del “sexo débil”. El día 7 de junio comenzó una muestra en el Mundial femenino a jugar en París y ya vamos teniendo más interés por dicho fútbol los del “sexo fuerte”.  Pero, les aseguro, todavía hay mucho “carca” futbolístico. En recientes fechas, la Selección española jugó un excelente partido ganando por 3-1 a Sudáfrica después de un inicio dudoso. Pero el fútbol tiene esas cosas y las españolas jugaron un fútbol de calidad, resolviendo además dos penaltis cometidos por las africanas, por cierto, la goleadora de esta Selección tiene 40 años…