Martes, 25 de junio de 2019
Las Arribes al día

Arranca la temporada de cangrejos con cambio en la normativa

El pasado 11 de abril el BOCyL publicaba la nueva norma por la que se autoriza el traslado de ejemplares vivos de esta especie desde el lugar de pesca

La pesca de cangrejos no requiere de habilidades especiales, ser sigiloso e intentar no ser detectado, es lo más fundamental / FOTOS: CORRAL

El pasado 1 de junio arrancaba una nueva temporada de pesca del cangrejo rojo (Procambarus clarkii), y lo hacía con cambio en la normativa, en esta ocasión a favor de los pescadores, pues finalmente la Administración reaccionaba a una de las demandas más solicitadas por los aficionados a la pesca de este crustáceo, y que era la de poder transportar vivos hasta sus casas los ejemplares de esta especie capturados en los distintos ríos de la provincia y de Castilla y León.

A excepción de las masas de la provincia en las que no está autorizada su pesca, esta temporada los pescadores de cangrejos podrán transportar los cangrejos vivos sin riesgo a ser multados. El cambio de normativa se produjo el pasado 11 de abril tras la publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León de la Orden FYM/339/2019, de 27 de marzo, norma que también afecta al cangrejo señal.

Conviene también recordar el resto de la normativa tras la publicación del Reglamento de Pesca de Castilla y León y que solo ha sido de aplicación la temporada pasada, pues fue publicado en el BOCyL en noviembre de 2017. Entre las novedades cabe señalar la posibilidad de utilizar hasta 20 reteles de un diámetro máximo de 50 cm en una longitud máxima de 100 metros y respetando una distancia superior a 10 metros del retel del pescador inmediato. Será condición obligatoria que el pescador esté presente en dicho tramo al cuidado de sus reteles. Además, se mantiene la identificación de cada uno de ellos con una tarjeta en la que conste el nombre, apellidos y D.N.I./N.I.E./Pasaporte del pescador.

La única duda, que por ambigüedad surge en el Reglamento, está relacionada con el cebo empleado, pues aunque está permitido el uso de trozos de pescado (pez muerto), no se autoriza el uso de especies exóticas invasoras, catalogación en la que entra la carpa pero que a partir de la introducción del art. 64 ter de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, aprobado a través del artículo único de la Ley 7/2018, de 20 de julio, esta especie puede devolverse al agua, como sucede con el black bass. Entonces, sería un contrasentido que los pescadores de cangrejos fueran sancionados por emplear trozos de carpa o black bass como cebo mientras que, por otro lado, se autoriza la devolución a las aguas de estas especies.

Por último, como ya se venía haciendo desde la promulgación de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, el cangrejo rojo tiene ni cupo ni talla, medida con la que se ha conseguido reducir sus poblaciones, además de la imposición de normas absurdas para su pesca, la mayor, la ya eliminada como era tener que sacrificar los cangrejos antes de abandonar la zona de pesca para comerlos en casa.

Una pesca para todos

Su voraz apetito le hace caer en los reteles con facilidad, aunque son los momentos de menos luz en los que se siente más seguro, por lo que su pesca suele ser más efectiva a primera hora la mañana y última de la tarde. El estado de los ríos este año añudará a su captura en estos primeros días de la temporada, pues el nivel de agua es más reducido que otros años, lo que hace que haya una mayor concentración de cangrejos al ser el cauce más pequeño.

Aun así, hay que tener clara una cosa. Como en cualquier arte de pesca, la mejor arma del pescador es pasar desapercibido, por lo que es fundamental ser sigilosos a la hora de colocar el retel o levantarlo, cuanto menos ruido, mucho mejor. Evitaremos su desconfianza y facilitaremos su entrada a la red.

Otra cuestión importante es que el retel se encuentre asentado correctamente. Cualquier hueco entre la base de este y el lecho del río lo aprovechará para meter sus pinzas por debajo y despedazar el cebo para llevárselo a la boca. Por este hecho, dependiendo de la conformación del lecho del río, no conviene utilizar reteles de grandes diámetros, pues este hecho impide en ocasiones que asienten por completo en el fondo y los cangrejos no entren en su interior.

En cuanto al equipo, además de los reteles, es necesaria una vara, palo o herramienta finalizada en Y para que nos facilite la colocación del retel, la longitud dependerá de la fuerza de nuestro brazo para una vez que comencemos la recogida podamos tirar hacia arriba del retel con los cangrejos.  Unas botas de goma también ayudarán. Y como cebo, pues trozos de pescado o carne servirán.

La mesa su mejor sitio

Pero sin duda, donde mejor está la pesca de cangrejos, es en la mesa. En su preparación, unos optan por su ‘capadura’, es decir, la retirada de su tripa interior mediante la extracción de su aleta central de la cola tras un giro de 90º; otros se muestran en contra, pues esta operación le resta consistencia a la carne y pérdida de sabor.

Una vez bien limpios con agua corriente se procede a la capadura si elegimos esta opción, operación que acaba con la vida de los cangrejos en escasos minutos. A continuación se echan en una olla con agua hirviendo y con sal al justo, también podemos echar una hoja de laurel u otra hierba aromática.   

De cualquier forma, el cangrejo es uno de los crustáceos más sabrosos que se pueden degustar, bien con tomate o solos, picantes o no, en una paella o sus colas peladas o sin pelar, hechas al ajillo, son un manjar.

  • Sin lugar a dudas, el mejor sitio del cangrejo está en la mesa, casi de cualquier forma
  • El hígado de cerdo suele ser un buen cebo para pescar cangrejos