Domingo, 15 de diciembre de 2019

La tertulia Rona Dalba cumple veinticuatro años

En estos tiempos en los que la comunicación no es tan frecuente, fluida y libre como a todos nos gustaría, es de destacar el que una tertulia en la que confluyen todos los aspectos positivos de la comunicación, se mantenga viva en nuestra ciudad a través de los años. La tertulia Rona Dalba, cumple hoy, 28 de mayo de 2019,  veinticuatro años de andadura ininterrumpida. Mil doscientas tertulias celebradas, martes a martes, haga frío o calor, sea agosto o diciembre. Todos los martes a las cinco de la tarde, un grupo de salmantinos se reúnen en el hotel Rona Dalba para hablar de temas muy diversos ya sean de actualidad o de siempre, ya sean de nuestra ciudad o de interés internacional… casi siempre con una persona experta en el tema, lo que permite encauzar la tertulia y con la ayuda del moderador, seguir un hilo conductor para no abandonar el tema objeto de la tertulia de cada martes.

La tertulia es de entrada libre, a nadie se le pide carné alguno, ni militancia, ni cuota…, nada. Todos los tertulianos pueden participar, todos pueden manifestar sus opiniones con plena libertar, respeto y tolerancia hacia las opiniones del resto de los tertulianos.

En la tertulia valoramos mucho la relación con el otro, una relación que en nuestra sociedad se va perdiendo. Cada vez hablamos menos, ni siquiera con nuestros vecinos. Subimos  cuatro personas en el ascensor, nadie dice nada, como mucho, alguien se atreve a romper el silencio para preguntar ¿a dónde va? Si acaso puede haber alguien más locuaz que hace algún comentario sobre el tiempo, el resto del trayecto nos lo pasamos mirando al techo del ascensor.

Los tertulianos cuando nos encontramos en la calle nos saludamos, nos interesamos por la salud y las circunstancias del otro, cuando alguien falta durante varios martes, nos preocupamos y queremos saber qué le ocurre…

Pero si hablar, relacionarse con el otro, es importante, no hay que olvidar que el cómo lo hacemos tiene tanta o más importancia. En la tertulia lo sabemos muy bien, por eso intentamos manifestar nuestras opiniones con respeto y acatando un indispensable grado de disciplina, que aunque mínimo es suficiente para que todo fluya por los cauces de la educación. De no ser así nunca hubiéramos alcanzado este vigésimo cuarto aniversario.

Pero la tertulia no siempre es una balsa de aceite. A veces el ambiente se encrespa, se tensan los ánimos, se cruzan palabras con cierta intención de herir… pero pronto las aguas vuelven a su cauce, es la pimienta de la tertulia. En algunas ocasiones, pocas, se nos va la mano a la hora se suministrar esa pimienta, y el guiso pica más de lo deseado, pero con la experiencia  y la buena disposición de todos, pronto el guiso recupera su sabor, sin perder nunca ese algo de picante que le hace más sabroso.

Creo que sería bueno el que en nuestra ciudad hubiera más lugares de encuentro como este. Lugares al que acuden personas de la más dispar condición, tanto cultural como socialmente. Personas con ideas distintas pero que se respetan, que escuchan al otro con atención para luego rebatirle, pero nunca para imponer una idea sobre otra. Cada cual dice lo que piensa, luego, el otro, tomará nota, o no, de lo escuchado, y obrará en consecuencia.

 Esta tarde de martes, la tertulia Rona Dalba, dedicará la tertulia a hablar de ellos mismos, recordaremos a todos los que la enriquecieron con sus opiniones, con su presencia y que ya no están con nosotros. Tendremos un recuerdo de gratitud para todos los invitados que martes a martes han acudido de forma completamente altruista para ofrecernos y compartir sus conocimientos. Reconoceremos la extraordinaria labor que una excepcional tertuliana, Luis Vaquero, lleva a cabo martes a martes desde hace dieciséis años, con su incansable labor de buscar, sin desmayo, personas que acudan como invitados.

Por supuesto brindaremos por la salud de todos los tertulianos que martes a martes, acuden fielmente a la tertulia, algunos desde hace muchos años, otros de más reciente incorporación, pero todos aportando sus conocimientos, sus opiniones.

Por todo esto y muchas cosas más que puedes encontrar en la tertulia Rona Dalba, es por lo que creemos que bien se merece una celebración y la posterior fraternal cena de cumpleaños.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS PARA TODOS!