Sábado, 24 de agosto de 2019

Alea jacta est

Finalmente, tras dos intensas semanas de campaña electoral para los comicios municipales, autonómicos y europeos, ésta ha llegado a su fin, lo que para muchos supondrá un cierto alivio en su vida diaria, por aquello de poder aparecer por casa para algo más que para comer y dormir.

De esta manera, tras el cierre de campaña por todos los partidos y la consiguiente jornada de reflexión, ahora la pelota ha pasado al tejado de la ciudadanía, que elegirá en las urnas cuántos concejales de cada partido político integran su ayuntamiento, qué partidos envían representantes a las Cortes autonómicas por su provincia, y quiénes serán los representantes de España en el Parlamento Europeo.

En este sentido, se haya hecho una mejor o peor campaña por parte de las distintas formaciones políticas que decidieron concurrir a las elecciones, a estas alturas lo único que queda claro es que, para alegría o desgracia de las mismas, la suerte está ya echada, y solo quedará a todos los candidatos cruzar los dedos para desear que se cumplan sus objetivos y previsiones más deseadas.

Sin embargo, como nunca llueve a gusto de todos, la noche electoral la alegría irá por barrios, y lo que para unos supondrá una alegría, para otros conllevará una desgracia. En este caso, ya no habrá encuestas que valgan, ni ‘cocina’ de sondeos que puedan dar unos resultados más parecidos a los deseables, sino votos que sitúen las opciones en uno u otro espacio para los próximos cuatro años.

Y, sin duda, como ciudadanos salmantinos, lo único que podemos desear es que, salga lo que salga de las urnas, sea lo que sea aquello que decidamos en las mismas, pueda traer en la legislatura que se abre inversiones y futuro para la provincia, que bien escasos de ambas cosas estamos.

De esta manera, tras dos semanas intensas de trabajo duro por parte de muchos candidatos y afiliados de los diversos partidos, solo cabe desear a todos que gane el mejor, o al menos, el que decida la ciudadanía, que habrá juzgado al ganador como el mejor para dirigir las riendas de esta tierra salmantina. Alea jacta est.