Lunes, 28 de septiembre de 2020

Cambios de una vida (y IV)

Del hambre a la anorexia. Del tasajo al salmón ahumado. De la pesca al pescado. Del cangrejo a la nécora. Del cordero al lechazo. Del chalaneo a los almuerzos de negocios. De la guardia mora de Franco a las empresas de seguridad. Del agua fresca al isostar. De la bacteria al prión pasando por el virus. Del caldero de cobre a la olla ultrarrápida. Del chato a la litrona. Del ¿tinto o blanco? al ¿crianza o reserva? Del tabaco de picadura a los cigarrillos light. Del torrezno al McDonalds. Del peón caminero a los quitanieves. De los fluorescentes a los leds. Del aguinaldo a la corrupción. De la arradio de válvulas al iPoz y al MP4. De los olmos camineros a los parterres. De las telefonistas a los móviles pasando por las cabinas. De la taberna a la disco pasando por el pub. Del ¡sereno, sereno! al guarda de seguridad. Del comunismo estalinista de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas al neoliberalismo capitalista sin pasar por el liberalismo. De comprar condones en una farmacia al ¡póntelo, pónselo! regalados en las universidades. De salir a tomar el fresco a salir de botellón. Del los perros y los niños a la puerta del chozo a los niños españoles especie protegida en vías de extinción. De los Ultramarinos Finos al hipermercado. De la gaseosa del pueblo a La Casera en lata. De las matildes de Teléfónica a los satélites de comunicaciones. De la familia polinuclear a la mononuclear. Del ejército de salvación al rastrillo de navideño. Del quita pa ya chucho al él nunca lo haría. Del sifón a la tónica. De los quioscos a las tiendas de chucherías. De la leche de vaca a la leche de avena, de almendras, de… De TVE a las cadenas de televisión y a la televisión a la carta. Del yogurt danone en tarro de cristal al bifidus activo que no sé lo que es.