Domingo, 25 de agosto de 2019
Ciudad Rodrigo al día

Así marcha la construcción del nuevo puente del Risco de Martiago

A día de hoy se pueden contemplar los tres puentes de unión de ambos lados del Risco

El Risco de Martiago sigue siendo testigo de la construcción del nuevo puente que unirá ambos laterales del mismo en sustitución del que ha venido funcionando durante las últimas décadas (desde los años 50 del siglo XX), que llega al final de su vida útil debido a que ya empezaba a presentar algunos signos de deterioro.

Como se puede ver en las imágenes, tomadas hace unos días, la estructura del puente ya está conformada, con los pilares y la plataforma superior, pero todavía quedan varios pasos para que se completen las obras, que en principio deberían llegar a su final este mes de mayo, según las estimaciones realizadas en su día.

Sin embargo, hay que recordar que la construcción ha sufrido diversos problemas, tanto desde que se planteó, como desde que empezaron de forma efectiva las obras, que se han venido realizando por fases, teniendo que atender, por ejemplo, al caudal que ha traído el río Águeda en cada momento (como se puede apreciar en las imágenes, para poder actuar es necesario que el río casi no traiga agua).

 

La construcción de esta nueva estructura, de 130,40 metros de largo y 10,20 metros de anchura, está promovida por la Diputación de Salamanca, que adjudicó las obras en enero de 2017 (en 2ª instancia, tras renunciar la 1ª adjudicataria) a la Unión Temporal de Empresas General de Construcciones Civiles (Gecocsa) y Metalizard, por un importe de 1.421.145€ (IVA incluido).

Debido a esas obras de construcción, desde el pasado mes de enero permanece cortada la carretera que pasa por el Risco de Martiago (la DSA-359, que une las localidades de Pastores y Martiago) que, una vez concluya la construcción de la nueva estructura, ‘se cambiará de puente’ a la hora de atravesar el Risco.

Por el momento, se puede contemplar la espectacular estampa de los tres puentes que ha tenido el Risco (que están separados por escasos metros): el más antiguo, de baja altura, que sólo ha sido visible durante las últimas décadas cuando el río ha traído poco caudal; el que se ha estado usando hasta que se cerró la zona a la circulación el pasado mes de enero; y la flamante nueva estructura, que los vecinos del sur de la comarca esperan que se complete lo antes posible.