Viernes, 22 de noviembre de 2019

Gracias

​El título es simple, austero, castellano. Una de las palabras más hermosas y necesarias de nuestro idioma que hoy me da pie para retomar, con afecto y agradecimiento, mi vertiente columnística; o sea, que este  humilde “bicharro”, como dice un amigo, vuelve a las andadas.

Después de un buen descanso, no sé si merecido, retomo al charro de dos orillas; confieso que, después de casi diez años, estos artículos que empezaron en El Adelanto, cada vez me costaban más, por eso el semestre sabático.

Sin embargo, la salida de mi Intención de autor, cuya publicación agradezco a la Diputación, el cariño de tantos me anima a retomar la pluma… Bueno, la tecla.

Familia y amigos, que también son familia, que ya han adquirido el libro, me bombardean con su afecto, sus comentarios, es bonita esa sensación de profeta en la tierra de uno. Llevo unos días que, por el cambio de hora, suelo tener varios de esos regalos al despertar… Me da que me voy a malacostumbrar.

También agradezco de corazón el artículo de Charo Alonso en la versión en papel –y PDF– de este periódico que ya está circulando: https://salamancartvaldia.es/adjuntos/fichero_903902_20190502.pdf#_blank.

De hecho, sé de bastante gente que se enteró por ese hermoso texto, lleno de afecto y amistad; las palabras de Charo me hicieron sentirme allá, y me hicieron sentirme entonces, en el entonces que era todavía.

Aunque los de entonces, como los de allá, ya no seamos los mismos, no del todo. Ahí seguimos, pero el tiempo también. No nos quejamos.

Espero, en fin, que les guste el libro y que les sigan diciendo algo estos artículos, que México siga estando un poco allá como Salamanca está aquí, porque la llevo dentro y la presumo.

Que siga la conversación.

 

@ignacio_martins

 

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