Martes, 12 de noviembre de 2019

Desolador 

 

La semana pasada terminábamos el señor Manuel y yo la-OPINIÓN-, recordando un “sucedido”  en Madrid, que a nosotros nos parecía desolador; y que el Diccionario Enciclopédico  Abreviado define como:-Desolar: “afligirse, angustiarse en extremo”.

En tema es el siguiente, más o menos. “Una señora de 83 años de edad en Madrid, ha sido encontrada muerta y “tirada” en la cocina de su casa… ¡después de cinco años de haber sucedido!

Hoy, estoy esperando la llegada del señor Manuel a la parcela y seguro que comentaremos “a su manera” este terrible suceso que además de-desolar-, acongoja (afligir, fatigar, oprimir y apenar) y que parece increíble que ello pueda ocurrir en la sociedad actual.

Y, ha llegado; en un día primaveral, que ha mitigado sus dolores reumáticos que le traían a mal traer con los cambios inesperados del tiempo y fuera de lugar del pasado mes de abril. Ello se refleja en su cara sonriente y la expresión feliz que muestra al tomar el primer sorbo del vermú habitual, acompañado de anchoas de las redondas y otras zarandajas apetitosas. Así que me atrevo hacerle la primera pregunta. Señor Manuel ¿Qué opinión le merece el suceso de la señora de Madrid?

Pausa… Te voy a contestar, pero te ruego que seamos breves en la exposición de este acontecido; que efectivamente es desolador y que hace bueno lo que me comentaba un buen amigo entendido en estos temas tan escabrosos: “Sólo el hombre y la mujer pueden serlo todo, miserables, desdichados, mezquinos, brutales, feos, malos y suicidas en su conducta… y sensatos, geniales, buenos, distinguidos, hermosos, ennoblecidos y hasta casi tocando la semejanza divina”. Yo añadiría que en este caso concreto están involucrados; la propia víctima, los familiares de la señora, sus vecinos y la sociedad actual en la que vivimos. Y que no es un hecho aislado, pues ocurre en España y en el Mundo, mundial. Y, ¿Sabes una cosa? Pues que vamos a dejar este tema, dejando de “marear a la perdiz”. Ya que escapa a nuestro saber y entender.

Estoy de acuerdo.

Porque esto que explica usted de la metamorfosis y dicho por su amigo, el entendido; es muy complicado y no hay que darse cuenta para reconocerlo viendo como una oruga asquerosa se convierte en mariposa rutilante. Decía un amigo mío, enamorado de las mariposas: “A las mariposas de Brasil, las reconoce todo el mundo por las más bonitas, pero yo creo que más bonitas todavía son las de América Central y si me apuras; son aún más preciosas las de Madagascar”.

Hecho este “alto en el camino”, le pregunto al señor Manuel- ¿Le gustaría a usted conocer la provincia salmantina?

Ya lo creo, pues después de llevar mucho tiempo por estas planicies que tampoco están exentas de belleza natural, ya lo creo, que me agradaría ver otras maravillas provinciales. Al fin y al cabo soy un gran amante de los espacios abiertos.

Pues sabe usted; un día de estos cogemos el “petate” usted y yo y nos largamos hasta la Sierra de Francia, que tiene zonas agrestes de naturaleza virgen, paisajes de ensueño, de rica fauna, lujuriosa vegetación, aguas frescas y cristalinas, ermitas, conventos y monasterios, sendas y caminos viejos…

Luego recalaremos en El Cerro, ese pueblo singular de silencios infinitos y castaños antañones por doquier que dan frutos apetitosos y unas muy buenas gentes, luego le enseñaré otros lugares que pisé de “chico” y sus recuerdos aún perduran. Nos pasaremos por-El “Mirador de Extremadura”. Que también es llamado por los lugareños-“Mirador de la Barrera del Nogal”, desde el que se divisa (ver foto) un Valle extraordinario, ameno y apacible, cuestas, peñascos, diversidad de arbolado, variada fauna, y gran número de fuentes eternas, en definitiva ¡un lugar ideal para ser visto y gozado! Me dicen y es para mí grata sorpresa; que hace unos días se celebró en el-Mirador- una boda… estoy seguro que el –SI QUIERO- de los novios, fue repetido numerosas veces por el-ECO-en el silencio infinito del Valle.

Y, si nos da tiempo, podemos “subir” hasta Ciudad Rodrigo  que edificado en la cumbre de una colina a las orillas del río-Águeda-es una población rebosante de historia. Otro día nos iremos con tranquilidad a la Comarca de –Peñaranda de Bracamonte- que fue cabeza de Condado y con señorío desde el siglo XV. Y como a estas alturas de nuestro caminar ya estaremos necesitados de reponer fuerzas; podemos probar y saborear el rico cochinillo asado de gran fama y solera. Dejaremos para días posteriores a Ledesma, Béjar, Vitigudino, Sequeros y otros más. Que también tienen “su aquel” y son lugares extraordinarios y muy dignos de ser conocidos. ¿Qué le parece señor Manuel?

Pues me parece estupendo. Pero antes de irnos quiero preguntarte pues te conozco muy bien… ¿Usted dirá?... Pues que, ese cambio que has hecho de pasar de lo humano de la-Desolación- a lo divino de resaltar a las mariposas y también a la provincia salmantina… ¿Ha sido sin pensarlo o totalmente premeditado?

Piense usted lo que le parezca más oportuno; usted y a “su manera” es un sabio y siempre acertará.

Y apure el vermú. Pues he visto pasar por “La Corredera” a su “buen amigo” el “Gurriato”; nos ha estado observando y seguro que mañana sabe todo el pueblo, que usted y yo, ¡nos pegamos” una vida de padre y muy señor mío!

Seguro. Pero que se jo… pura envidia. Ya sabes, “ande yo caliente…

Señor Manuel, mesura. ¿Cómo “anda” usted del ácido úrico? Pregunto…