Martes, 16 de julio de 2019

Barrida del PSOE… pero no en Las Arribes

Esta vez sí acertó el CIS, que parecía inflar desmesuradamente al PSOE y reducir en demasía al PP, si bien los resultados de la noche electoral confirmaron la tendencia que apuntaba en su último barómetro tanto para socialistas como para populares.

Por otro lado, no cabe duda de que el resultado de las elecciones generales del pasado domingo ha otorgado una importante posición de fuerza al PSOE, que aunque no podrá gobernar en solitario con mayoría, sí que ha adquirido un rol predominante dentro del parlamento, siendo el único partido por encima del centenar de escaños, y doblando en número de parlamentarios a su más inmediato perseguidor, el PP.

Y ha sido precisamente el batacazo de los populares otra de las noticias que han deparado las elecciones generales, hasta el punto de que el PP ha perdido más de la mitad de sus diputados (pasa de 137 a 66), más de la mitad de sus senadores (baja de 124 a 55) y algunas figuras importantes de los de Casado, como Javier Maroto, se han quedado fuera del Parlamento.

Curiosamente, Salamanca ha sido la única provincia de España en la que el PP ha superado al PSOE en escaños obtenidos, aunque lo ha hecho por escaso margen, ya que el último diputado en liza en la provincia se lo llevaron los populares por apenas 800 votos de diferencia respecto a los socialistas.

Esta victoria popular en la provincia ha tenido su principal respaldo en el oeste de la provincia y, muy especialmente, en el partido judicial de Vitigudino, donde el PP ha sido la fuerza más votada en 45 de sus 55 municipios, que no obstante se vio superado por el PSOE en cinco municipios del Abadengo (entre ellos Lumbrales), y en poblaciones de importancia en la comarca como Aldeadávila, Villavieja o El Cubo de Don Sancho.

Sin embargo, en las tres principales poblaciones de la provincia (Salamanca, Santa Marta y Béjar), los socialistas han logrado superar a los populares en número de votos, hecho que también se ha dado en otras localidades importantes como Alba de Tormes, Peñaranda, Villamayor o Cabrerizos.

Por otro lado, cabe destacar que, en Santa Marta de Tormes, incluso Ciudadanos ha superado al PP, habiendo sido los naranjas los más votados en varios municipios del alfoz salmantino (como Carbajosa, Aldeatejada, Doñinos o Villares de la Reina), superando con ello a los de Pablo Casado en la mayor parte de municipios del área metropolitana de Salamanca.

Este panorama, por otra parte, ha llevado a muchos socialistas a verse ya con el bastón de mando de la alcaldía de sus respectivos municipios en las elecciones del próximo 26 de mayo. Si bien, por mucho que hayan tirado de calculadora para extrapolar los resultados de las generales a las municipales, hay varios factores que a priori harían pensar en una desviación importante en el resultado de las locales respecto a las generales.

En primer lugar, cabe destacar el alto porcentaje de voto que ha recibido “prestado” el PSOE para las generales desde otras formaciones y sectores, por el denominado “voto útil”, al haberse visto a los socialistas como la opción más destacada para frenar la llegada o participación de Vox en el Gobierno de España. Sin embargo, esta cuestión ya no le valdría en gran parte de los municipios, si tenemos en cuenta que la formación ultraderechista apenas presenta listas para las municipales (solo 3 en toda la provincia).

Por otro lado, debido precisamente a que Vox estará ausente en casi todos los municipios de la provincia, la mayor parte de sus votos recalarían en el PP en localidades como Béjar, Ciudad Rodrigo, Peñaranda o Lumbrales, hecho que motivará que la lucha por las alcaldías entre PSOE y PP sea a priori más favorable a los populares, al recuperar posiciones al integrar el voto de Vox.

Por último, cabe señalar la alta influencia que poseen las figuras de los líderes en las elecciones generales (que son tomadas como presidenciales), hecho que motivaría también la notable crecida de Ciudadanos, al ser Albert Rivera una figura más valorada que Pablo Casado, si bien esta influencia del líder no sería a priori tan determinante ya para las elecciones municipales y autonómicas, lo que favorecería a los populares y perjudicaría a los naranjas con respecto a cosechar unos resultados similares a los de las generales.

De este modo, se puede hablar sin duda de una “barrida” del PSOE a nivel nacional en las elecciones generales, pero los numerosos factores que influyen sobre las elecciones municipales y autonómicas hacen que esa “barrida” sea más difícil que la repitan el 26 de mayo. En tres semanas saldremos de dudas.