Lunes, 22 de julio de 2019

Salamanca cuenta con más de 250 puntos para el reciclaje de medicamentos 

Durante 2018 en los contenedores ubicados en las farmacias se recogieron una media de 129,12 gramos por habitante al año de envases vacíos o con restos de medicamentos
Puntos Sigre en las farmacias para reciclar medicamentos

El correcto reciclado de los envases vacíos o con restos de medicamentos no consumidos debe hacerse a través de los Puntos Sigre ubicados en las farmacias. En el caso de Salamanca, el reciclaje de medicamentos se puede realizar a través de los 256 Puntos Sigre existentes en las farmacias de la provincia.

Durante 2018 en los contenedores ubicados en las farmacias se recogieron una media de 129,12 gramos por habitante al año de envases vacíos o con restos de medicamentos, una cifra superior a la media registrada en Castilla y  León (119,64 gramos/habitante al año) y en el conjunto del país (103,08 gramos/habitante/año), según los datos de Sigre Medicamento y Medio Ambiente, la fundación sin ánimo de lucro que gestiona el sistema de recogida y constituida por todos los agentes del sector farmacéutico (industria, distribución y farmacia).

En la provincia de Salamanca, en 2018, se recogió una media 129,12 gramos por habitante al año de envases vacíos o con restos de medicamentos, a través de los 256 Puntos Sigre existentes en las farmacias de esta provincia.
 
En Castilla y León hay un total de 1.625 Puntos Sigre ubicados en las farmacias, y en España, 21.800 puntos.

El reciclaje de medicamentos es uno de los hábitos más extendidos. De hecho, según datos de Sigre, el 97% de los ciudadanos considera que tirar los restos de medicamentos a la basura o por el desagüe perjudica “bastante o mucho” al medio ambiente. A esto se suma que el 87% considera que automedicarse con medicamentos sobrantes y almacenados en el botiquín de casa puede entrañar algún riesgo para la salud. En 9 de cada 10 hogares se revisa el botiquín con cierta regularidad.

¿Qué hay que depositar en el Punto Sigre de la farmacia?

Los envases vacíos de medicamentos (blíster, frasco, tubo, aerosol...) junto con su caja de cartón y prospecto, los envases con restos de medicación que haya podido sobrar al finalizar un tratamiento; y al revisar el botiquín, los medicamentos caducados, en mal estado de conservación y los que ya no se necesiten.

Fomentar el reciclaje de medicamentos tiene un doble objetivo. Por un lado, reducir los perjuicios medioambientales que los envases y restos de medicamentos pueden ocasionar. Y, por otro, contribuir a evitar la acumulación de medicamentos en los hogares, sensibilizando al ciudadano sobre los riesgos sanitarios derivados del uso inadecuado de los mismos (automedicarse, consumir fármacos en mal estado de conservación...).