Miércoles, 17 de julio de 2019
Ciudad Rodrigo al día

La Borriquilla hace su entrada en el recinto amurallado en una mañana bastante calurosa

El calor provocó incluso el mareo de una joven cofrade en el primer paso de la procesión por la Plaza Mayor

La Semana Santa Mirobrigense 2019 vivió durante la mañana del Domingo de Ramos la cita en la que los niños son casi exclusivos protagonistas: la procesión de La Borriquilla, organizada por la Cofradía de Jesús Amigo de los Niños, que tiene siempre su arranque en la Parroquia de Santa Marina, donde este año también se pondrá en marcha el Resucitado justo una semana después.

Este segundo desfile procesional de la Semana Santa 2019, así como toda la mañana del Domingo de Ramos, estuvo marcada por el calor: pese a que las nubes presidieron el cielo durante prácticamente toda la mañana, la temperatura fue bastante alta, provocando incluso el mareo de una joven cofrade en el primer paso de la procesión por la Plaza Mayor.

Hasta allí se llegó como es habitual tras atravesar el Puente Mayor, subir la calle Nogales Delicado, atravesar la Puerta de La Colada y subir la propia calle Colada. En ese tramo, la procesión tuvo varios momentos destacados. Por un lado, justo antes de entrar en la Puerta de La Colada, se detuvo el paso, para que una niña subiese al mismo y retirase la palma que llevaba para que no golpease en el arco de la Puerta. De igual modo, el paso fue bajado algunos centímetros dentro de la carroza.

 

Atravesada la bóveda, se repitió la operación a la inversa, siendo colocada de nuevo la palma y recuperando el paso la altura perdida para encarar la calle Colada, donde como también es tradición, el popular Ruso lanzó varios vivas a La Borriquilla desde la balconada de su establecimiento.

El momento culminante de la procesión volvió a ser como todos los años el primer tránsito por la Plaza Mayor, donde se había congregado una notoria cantidad de público. En ese momento, tomó la palabra desde la balconada de la Casa Consistorial el Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, Jesús García Burillo, quién está haciendo su debut en la Semana Santa Mirobrigense.

Jesús García Burillo dirigió unas palabras a los asistentes (a los que pidió que alzasen sus ramos, tras verlos un poco decaídos), antes de que subieran a la balconada varios jóvenes integrantes de la Cofradía para dar lectura a varias peticiones. Los jóvenes subieron acompañados del Vicario General de la Diócesis, Tomás Muñoz Porras, quién hizo toda la procesión detrás de La Borriquilla, junto a representantes de otras Cofradías de la Semana Santa. Las intervenciones desde la balconada las cerró el actual capellán de la Cofradía, José María Rodríguez-Veleiro, quién remarcó la condición de ‘debutante’ en Miróbriga de Jesús García Burillo, para quién pidió un aplauso.

A continuación, la comitiva (en cuya parte inicial estaba la Banda de la Cofradía, que este año añade cornetas, y un estandarte, a los tambores con los que hizo su debut en 2018), tomó la calle San Juan, para proseguir por Colegios, Velayos y Sánchez Arjona, y volver a entrar en la Plaza Mayor, en este caso para cruzarla hacia Julián Sánchez y poner rumbo a la Catedral.

Como es tradición, La Borriquilla fue llevada en primera instancia hasta la Plazuela de Herrasti, para realizar a la puerta del Pórtico del Perdón las clásicas fotos de familia. Tras las mismas, el paso fue llevado a la Puerta de las Cadenas, por donde fue introducido en la Seo, de donde volverá a salir en la tarde del Viernes Santo para la procesión de La Carrera, siempre que el tiempo no lo impida.