Martes, 23 de abril de 2019
Alba de Tormes al día

Raúl se va como llegó, con valentía

Su marcha es sinónimo de dignidad, valentía y coherencia

Raúl De Arriba, durante la investidura de Jesús Blázquez en 2015

Entró en la política local de Alba de Tormes con la valentía, la inocencia y el atrevimiento propios un chaval de 25 años. Llegó con el apoyo de vecinos y compañeros de partido y su presencia pudo ser uno de los factores claves en la victoria del PSOE en mayo de 2015. Cuatro años después, Raúl de Arriba se desliga del PSOE con la madurez, la sensatez y la valentía que conceden cuatro años remando contra los que no te quieren y te critican, pero también contra decisiones plenamente políticas y actitudes impuestas por sus propios compañeros de partido.

Raúl de Arriba, concejal de Deportes y Festejos, abandona el PSOE y se pasa al grupo mixto como concejal no adscrito a grupo político. Deja el PSOE por discrepancias y falta de confianza de sus compañeros.

Raúl de Arriba ha sido el foco de muchas críticas, tanto en la calle y también desde este medio de comunicación, con el que desde la campaña electoral se le exigió ser el vinculo de unión. Una conjunción que se rompió a los dos años y tres meses de estar en el gobierno por publicar voces criticas desde varios sectores de la villa ducal y una opinión personal en Facebook sobre si sueldo era realmente necesario o no.

No ha sido fácil, ni para él ni para mí, cada uno defendíamos lo nuestro sin ser del todo conscientes de que el problema no éramos nosotros. Pero llegó el día, y mientras los más veteranos del PSOE siguen jugando sus cartas para desprestigiar a este medio de comunicación, Raúl optó por aceptar mi invitación a dialogar, cuyo objetivo no era otro que volver a recuperar una relación que siempre fue positiva en lo personal y en lo profesional.

Y así fue, en noviembre nos reunimos sin escondernos, en un lugar donde mucha gente pudo vernos. Hablamos durante casi tres horas en un tono cordial, en ningún momento amenazante y ninguno de los dos nos reprochamos nada. Nos entendimos y afrontamos la navidad con un brindis por recuperar el tiempo perdido y lo que estaba por venir.

A Raúl, esa reunión le costó la “amistad”, si puede llamarse así con muchos de sus compañeros. Algunos de ellos le retiraron el saludo, la palabra y la confianza. Se había convertido en un “traidor” por dialogar, cuando realmente los traidores son los que apartan y siguen apostando por la vetocracia a los que no opinan como ellos.

Pero las cosas ya no estaba bien desde febrero de 2018 cuando Raúl de Arriba quiso dimitir. Yo lo sabía, él no sabía que yo era conocedor de esa dimisión. Raúl, bloqueado y cansado de muchas circunstancias, presentó su dimisión al alcalde, Jesús Blázquez, que admitió su petición, aunque le emplazó a hablar con sus compañeros.

El PSOE lo tenía claro: “Si Raúl dimitía daría la razón a muchos”, entre ellos a nosotros que le hemos culpado de decisiones de la política municipal, sabiendo que él no había tenido la última palabra. Pero él y solamente él ostentaba el cargo de concejal de Deportes y Festejos.

Su dimisión habría dejado al equipo de Gobierno en una situación muy incómoda, ya que por diversas circunstancias, también de desencanto, no podría contar con los más inmediatos que le seguían en las listas de 2015. Raúl continuó en su puesto con el objetivo de organizar las dos fiestas venideras, los eventos deportivos pendientes y después se desentendería poco a poco del día a día municipal.

Y así hasta que finalmente, después de aguantar muchos malos gestos y muchas situaciones impropias de políticos de nivel, ha decidido dar el paso y desmarcarse de las decisiones y actuaciones de los que hasta hace unos meses eran sus compañeros de equipo. Por algo será.

Suerte Raúl, escribe tu historia