Martes, 16 de julio de 2019
Las Arribes al día

“El barco funciona bien y el pueblo está muy vivo”

Manuel Domínguez, alcalde de Vilvestre / CORRAL

Manuel Domínguez aún no ha decidido si se presentará a las elecciones del 26 de mayo. Con esta, a punto de finalizar, son tres legislaturas al frente de la Alcaldía de Vilvestre, un tiempo al que hay que sumar ocho años más como teniente de alcalde, un amplio bagaje como responsable municipal y que le concede la experiencia necesaria para saber de la realidad y de las necesidades de su pueblo. Serio, coherente y responsable, a la vez que humilde, honesto y honrado.

¿Qué balance hace de esta su tercera legislatura como alcalde?

El balance es positivo, Vilvestre sigue siendo un pueblo vivo. Se han mantenido los servicios y se han puesto en marcha proyectos importantes como el Centro de la Biodiversidad de Arribes y que funciona bien de la mano de la Fundación Cepaim. También hemos logrado mantener servicios importantes como la piscina o el Museo de la Prehistoria de Arribes, que aportan al conjunto de lo que hoy es Vilvestre. Además, el barco funciona bien, nos viene a ver mucha gente los fines de semana y se percibe que Vilvestre está muy vivo. Y además del turismo, se están realizando las obras de la concentración parcelaria, esperamos tener las parcelas antes de final de año. Nos hubiera gustado tenerla antes, pero no ha sido posible.

¿Cuál es el problema de Vilvestre?

Como en todos los pueblos, el gran problema es el descenso de población. En estos años no hemos hecho grandes inversiones, pero dar vida a los pueblos no consiste en hacer grandes obras que después carecen de funcionalidad, tenemos que intentar gestionar lo mejor posible los recursos que tenemos y sacarle valor añadido. Exigirle a las administraciones que hagan más y hablen menos.

¿Qué le hubiera gustado hacer en estos años y se le ha resistido?

Hacer un local como un frontón cubierto como espacio multiusos para albergar eventos que hacemos al aire libre y que el mal tiempo los puede estropear, por ejemplo la comida de la marcha senderista, la feria del olivar o una verbena en las fiestas. Ha sido una idea que manejamos desde hace tiempo pero que por falta de terrenos ha sido imposible. Contar con el terreno adecuado no es fácil.

¿Se presentará a las elecciones?

Está por decidir.