Alma

Un recipiente desocupado contiene aire. Este elemento que conforma el vacío, nos ofrece la posibilidad de guardar en su interior lo tangible. El alma la recibimos como una vasija vacía; la ignoramos mientras vivimos y, creyendo que se trata de algo irrelevante, la llenamos con los desperdicios que genera nuestra forma de vivir. 

     Manuel Lamas