Lunes, 28 de septiembre de 2020

Carta a un jubilado

Buenos días

Mi amigo Ernesto, recientemente jubilado, me ha enviado un e-mail comunicándome su retiro y demandando información de los aspectos que yo resaltaría para que este período de la vida sea en verdad jubiloso. No lo he dudado un segundo y aprovechando un hueco en mi apretada agenda, pronto descubrirá que a los pensionistas el tiempo se les pasa volando, paso a contestarle.

Querido,

Sólo hay cinco palabras que todo jubilado debería tener presente:                 

HAZ ALGO serían las dos primeras; lo que quieras, lo que puedas, lo que te dejen, pero no te limites a pasear y mirar cómo trabajan otros. Busca hobbies creativos que te gusten y entretengan; horticultura, escritura, jardinería, pintura, ala delta, fotografía, electrónica/internet, ONGs, ayuda social, cocina, tertulias, baile, bricolaje, costura, instrumentos musicales, patinaje artístico, miembro de un coro, manualidades, ganadería, o tírate en paracaídas…, pero haz algo.

SÉ AMABLE son la tercera y la cuarta; pues a pesar de la legión de tuercebotas, ladrones, nazi-onanistas, cabrones, corruptos, incompetentes, putas, canallas, vagos, inútiles, bobos, engañabobos, sinvergüenzas, bocazas y, sobre todo, gilipollas que te rodean, pues a pesar de los pesares…, sé amable.

DIVIERTETE es la última palabra. De ahora en adelante vivirás en tiempo de descuento. Has hecho todo lo que tenías que hacer por tu familia y por la sociedad. Le has dado a tus hijos todas las oportunidades que te ha permitido la vida (siempre más de las que te dieron a ti), para que se ganen la vida como hiciste tú, y si no las han aprovechado es su problema, no el tuyo. Ha llegado el tiempo de pensar en ti, en divertirte, en disfrutar del momento (carpe diem), en sentarte al borde de la vida con las piernas colgando y una sonrisa en la cara.