Sábado, 21 de septiembre de 2019

Inspiración 

De los varios matices que se le da a-Inspiración- en el-Diccionario Enciclopédico Abreviado-, yo me quedo con: “Lucidez especial con que el hombre se siente iluminado en ciertos momentos, por la cual concibe y expresa con facilidad extraordinaria una idea científica, religiosa, artística o-literaria-. O describe con fidelidad emocionante un sentimiento del alma propia o ajena”.

Pues como me diría mi buen amigo el-Señor Manuel-(con el que hace tiempo no diálogo acaloradamente; pero continuaré haciéndolo en breve), es… ¡que te va “calcao”!

Hoy, ligeramente traspuesto por el tibio Sol de las postrimerías del mes de marzo (el de los Idus), estando cómodamente sentado en senda butaca a la vera del querido olivo, que vino desde tierras amadas  de-El Cerro-… “de los silencios infinitos”. Pensaba yo, en esta-inspiración- con los ojos cerrados y también en el momento ingrato de “enfrentarme” a los folios en blanco que tenía que “llenar” con el artículo de-Opinión- de este martes y que en momentos determinados te aterroriza… ¿De qué escribo hoy?... hasta que llega el momento de esa-iluminación-expresada en el-Diccionario-: “Cuando uno se siente atravesado por un fortísimo fogonazo en el que te notas elevado sobre el suelo”. Y, que es también: “Como si en medio de un caos reinante, de repente todo se detuviese y durante un tiempo reinase el  silencio; es entonces cuando el cerebro comienza a agitarse, provocando imágenes y palabras… unas humanas y otras divinas”.

Se cuenta como a algunos personajes como-Woody Allen-, esta-inspiración- o “fortísimo fogonazo”, la tenía bajo la ducha. Otros, dando paseos o mirando a la –Luna-. Y mi buen amigo-Armando Moralejo-, el poeta de –Cantalpino-en su viejo molino… “A la sombra de sus chopos muchos días dormitanto en aventuras y amores, me deleitaba soñando”. Por mi parte, la he sentido muchas veces como ya os decía; a la vera del olivo en-Villaflores-, también en el –Mirador- de-El Cerro-, durante la contemplación del majestuoso- Valle de Hornacidos-. Pero verdaderamente donde me he sentido “realizado” ya que la-inspiración surge cuando la apetece y sin previo aviso, ha sido durante mí siesta habitual de “siempre” y a la que debo, sin exagerar, ¡muchos años de vida!. Infinidad de veces el-señor Manuel- me lo ha recordado y sinceramente no sé sí lo hacía como reproche o como muestra de admiración…  ¡es que para ti, la siesta es “sagrada”! Y tanto, y es más pues personas cercanas, muy cercanas, cuando les preguntan por el tema se que responden: Es que sin la siesta diaria no ¡es nadie! En vista de lo cual, ya sólo me faltaba la inefable –Mari Loli- con su cantinela habitual… ¡Por Dioooooos!

Y todo ello me parece bien, pues yo continuo estando convencido de lo que pienso y parece ser que unas –Investigaciones Científicas-, están convencidas también de que la-Inspiración- “suele hacer acto de presencia justo en el momento en que el cerebro está reposando”. Y… ¿Qué lugar de reposo mejor que una buena siesta?

Abundando más en ello: “Estos últimos días he leído una noticia que confirma todo esto que estoy contando hoy (pues ya sabéis que se asevera que: siempre vamos a necesitar a alguien, que nos cuente historias humanas y divinas”), y aquí estoy yo, que desde hace muchos años lo hago. Y esta noticia que os mencionaba, razonaba así: España ocupa el puesto 30 en la lista de-país más feliz. Y estoy convencido de que una ¡buena siesta! Ayuda y mucho para que ello sea posible. Claro es, que esa buena siesta, no es en él sillón orejero de la sala de estar después de la comida y con el rum, rum de la televisión a toda marcha… ¡No!... una buena siesta es con pijama y orinal debajo de la cama; como pregonaba el señor Cela (Don Camilo). Y este aserto, además lo certifica el-señor Manuel, que también goza de crédito.

Por suerte; la he tenido hoy cuando estaba con la “mente en blanco” cuando estaba ante ese folio que os contaba también igual e inmaculado, y que tenía que “llenar” al levantarme de la siesta de hora y cuarto… más o menos. Suerte al leer, decía, a-Irene Hernández (que no sé quién es, pero que me parece estupendo como piensa y bien escribe) pues me ha ayudado mucho a escribir el dichoso folio en blanco.

Irene dice: “Hablamos de la-Inspiración- un fenómeno fugaz, breve y caprichoso que surge cuando le apetece, sin previo aviso”. Pero lo que más me gusta y tranquiliza de su texto es cuando expone: “La—Inspiración-es un fenómeno exclusivamente humano. La-Inteligencia Artificial-, será capaz de generar ideas innovadoras pero no tendrá el punto mágico de la-Inspiración-eso que revoluciona y trasforma el –Mundo-. Eso creo yo, va a seguir siendo una cualidad exclusivamente humana”. Pues eso.

NOTA. Son las 18 horas de la tarde; el-señor Manuel- y yo, nos hemos puesto a charlar cuando el –Sol- inicia su ocaso una vez más y… ¿van?... lo hacemos aposentados en sendas butacas y a la vera del-olivo-, un día más termina y nosotros tenemos el privilegio de poder verlo. En la mesa un cumplido vermú vespertino acompañado de anchoas de las redondas y alguna vianda más. Hablamos de aquellas siestas de antaño a la sombra de un viejo carro de labor con el acompañamiento insufrible de la “mosca cojonera” clásica. Hablamos también de de las expresiones coloquiales y de los refranes, del sonido de la dulzaina, de las puertas del pueblo siempre abiertas, de las pellizas para paliar el frío, de las fuentes de agua cristalinas, de los adobes, de la matanza de los cerdos, de los viejos oficios y el sonido de las campana. En fin… de todo lo que se tercie, de nuestros recuerdos… ¡Somos mayores!... pero podíamos llenar entre los dos… ¡muchos folios en blanco!