Lunes, 16 de septiembre de 2019
Béjar al día

Las Cinco Llagas de Nuestro Divino Salvador, preludio de la Semana Santa bejarana

Acto cuaresmal dentro del ciclo Viernes de Curaresma, una recreación de las representaciones que los frailes organizaron durante siglos en el Convento de San Francisco

Representación cuaresmal de Las Cinco Llagas

La Seráfica Hermandad del Divino Salvador en su Pasión y Nuestra Madre Dolorosa ha celebrado ayer el Acto Cuaresmal Las Cinco Llagas de Nuestro Divino Salvador, dentro del Ciclo Viernes de Cuaresma. Se trata de una recreación de las representaciones cuaresmales que la Orden de los Franciscanos organizó durante cientos de años en el Convento de San Francisco de Béjar. Un acto de oración y meditación sobre la Pasión de Cristo, sobre el devenir de la humanidad y sobre la vida interior y personal, que este año ha tenido como tema el Corazón de Jesús, Centenario Consagración de España

La Seráfica Hermandad reproduce los ecos medievales de la representación, en el marco arquitectónico del claustro conventual en el que la Orden Franciscana fue pionera en la utilización del teatro, de los sermones dramatizados y de las lenguas vernáculas como recursos para atraer a las masas urbanas. Los franciscanos adoptaron las técnicas de los juglares en sus predicaciones, intentando así interesar al pueblo y reconducirlo hacia la doctrina, utilizando la música y el teatro para hacer más sencilla la comprensión del mensaje evangélico. Así surgen y se difunden las representaciones de la Pasión, Los Desenclavos, el rezo de la Corona Franciscana (un ejemplo es la que pervive en Villavicencio de los Caballeros).

En Béjar los Franciscanos residían en el Convento de San Francisco, fundado en el siglo XIV, siendo unos de los más antiguos de la provincia franciscana. Desde el siglo XV los Duques de Béjar ejercieron de patronos del mismo, embelleciendo su edificio y colaborado al mantenimiento de sus moradores. El convento estuvo habitado por franciscanos hasta la desamortización del siglo XIX, cuyas dependencias fueron adquiridas por la burguesía textil.

Contribución de Sorihuela y Valdesangil

Este año se ha invitado al cercano pueblo de Sorihuela que ha colaborado con la cesión de una imagen de Nuestra Señora de las Angustias de los talleres de Olot, y a Valdesangil,  que  ha cedido el Cristo de la Humildad. Una pequeña muestra de imágenes propias de Semana Santa.