¿Dónde encontramos la raíz del compromiso cristiano?

¿Dónde encontramos la raíz del COMPROMISO cristiano? ¿Es simplemente un mandato de Jesús y por actos de voluntad lo vamos llevando adelante? Yo creo que no. El compromiso surge en nosotros al sentir la necesidad del hermano. Es algo que llevamos en los genes de Homo Sapiens. Somos un animal diseñado con sentimientos de misericordia. Algunos de los grandes mamíferos se parecen a nosotros en eso. Por instinto, la tribu no deja tirado a nadie. Es de las pocas especies que protege al débil. Normalmente, si vemos los documentales de National Geographic, el débil queda para alimentar al león.

Entre nosotros no es así. Pero toda la tradición judía reforzó este aspecto al descubrir a un Dios que coincidía con estos sentimientos. Un Dios que intervino en el momento de mayor humillación y abandono, para volver a dar dignidad a ese pueblo. El culmen lo encontramos en Jesús. Él nos confirmó en que, en ese amor, esa entrega y ese derramar misericordia, encontraríamos felicidad.

Por eso, nuestro compromiso va más allá de todo contrato, va más allá de la solución de unos cuantos problemas. Nuestro compromiso es de por vida. Nuestra vida es una tendencia hacia la vida de Jesús. Utilizamos la palabra Santidad, pero el sentido de esta palabra no es estático, sino dinámico: la santidad es el proceso por el cual caminamos en la vida para acercarnos a las actitudes de vida de Jesús y, poniéndonos detrás de Él, anunciar al mundo el amor que Dios ha desbordado en nosotros.

Joaquín Garre, sscc