Miércoles, 22 de mayo de 2019

La ‘Historia de la doncella elocuentísima Luisa de Medrano’ llena el Teatro Juan del Enzina

Dirigida por Luis Álvarez, el grupo La Cueva de Salamanca ha puesto en escena la obra teatral motivo el Día Internacional de la Mujer
Representación a cargo del grupo teatral La Cueva de Salamanca. Foto: Eva Fernández

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Servicio de Actividades Culturales de la Universidad de Salamanca junto con la Unidad de Igualdad ha ofrecido este jueves la obra de teatro ‘Historia de la doncella elocuentísima Luisa de Medrano’, dirigida por Luis Álvarez y cuya interpretación ha corrido a cargo del grupo de teatro La Cueva de Salamanca en el escenario del Teatro Juan del Enzina.

Luisa de Medrano provenía de una familia de nobles castellanos que fueron protegidos por los Reyes Fernando e Isabel. Su padre, Diego López de Medrano, murió junto a su suegro, García Bravo de Lagunas, en 1487 durante el cerco de Gibralfaro (Málaga). Su madre, Magdalena Bravo de Lagunas, tuvo nueve hijos, siendo Luisa el séptimo, nacida en Atienza (Guadalajara) en 1484.

Fue la Reina Isabel la que se encargó de los hijos de Magdalena al quedar viuda. Especial atención dedicó la Reina a la educación de su único hijo varón, el Príncipe Juan Manuel – noble y culto heredero del trono-, junto a las “puellae doctae” (Doncellas doctas) adoctrinadas por relevantes humanistas como Elio Antonio de Nebrija, entre las que se encontraba Luisa de Medrano. Tenían igualmente una educación en las lenguas clásicas, las artes y la música.

La protección de la Reina Isabel, la de Antonio de Nebrija, al que sustituía Luisa en las clases de Gramática en su ausencia, junto a las alabanzas del maestro y humanista Lucio Marineo Sículo: “Conocí a una doncella elocuentísima leyendo y declamando libros latinos con gran perfección… Esta jovencita, de rostro agradable no se ha inclinado al uso y la rueca sino a la pluma… A lo que hay que añadir su gracia, su hermosura y su juventud”. Igualmente la influencia Rodrigo Maldonado, Rector de la Universidad, hicieron posible que Luisa de Medrano fuera profesora de Humanidades y Derecho antes de obtener la cátedra de Gramática de la Universidad, cuyo nombramiento fue dado por el Rector Don Pedro Torres en 1513.

Fotos de Eva Fernández