Martes, 16 de julio de 2019

La vida es un Carnaval

La apertura de la trucha en nuestra provincia se dará el sábado 16 de marzo, el cupo es cero tanto en aguas trucheras como no trucheras, excepto en el coto del Tormes en Sieteiglesias

Salto de San FErnando, barrera infranqueable para los peces en el Tormes / J. I. H.

Iniciamos este mes de marzo con las fiestas de Carnaval, seguido del Miércoles de Ceniza y el viernes con el besapiés de Jesús Rescatado, que según la tradición se celebra el primer viernes, en muchísimos lugares, a pesar de que cada uno cuenta su feria según le vaya en ella. Y, como no, en este mes se acaba el invierno, qué invierno más raro hemos pasado y como no llueva un poco más no sé qué nos deparara la primavera, estación en la que comienza una nueva temporada de pesca de la trucha.

Pero antes de hablar de la apertura de la trucha, me gustaría resaltar dos acontecimientos que solamente se ven una vez al año, el primero es el que se puede ver en una de las zonas más agrestes de nuestra provincia como son Las Arribes. Ver el colorido y la floración de los almendros y del resto de los arboles entre las riberas de los ríos Duero, Tormes, Uces, Camaces, Yeltes, Huebra o Águeda, así como en cualquiera de los regatos y cascadas que a ellos confluyen, es todo un espectáculo para todos los sentidos y que podemos compartir con la familia y amigos, y de paso llevar la caña e intentar capturar alguna de la variedad de peces que habitan en sus aguas. No hace tanto tiempo que se podían observar hasta esturiones que subían a desovar donde se juntan las aguas del Águeda y Duero, lugar conocido como Vega Terrón.

El segundo acontecimiento de reciente creación es cruzar la ciudad de Béjar por debajo de sus entrañas. Esta nueva vía verde que unía Salamanca y Cáceres es un bonito paseo entre cerezos, acacias y toda variedad de árboles. Recorrer las orillas del río Cuerpo de Hombre y adentrarse en los túneles que están iluminados por donde no hace tanto tiempo pasaban los trenes con sus máquinas de carbón, transportando personas y mercancías, recorrer en esta época y observar tanto la vida de los animales y plantas como las obras de ingeniería que se realizaron para unir el norte con el sur de España, y España con Portugal, y de paso conocer un poco nuestra historia, es todo un espectáculo.

Ahora toca nuestro tema que es la pesca. En diciembre tocaba el desove de los depredadores de los ríos, en esta época desovan la trucha y después el lucio, quedando para más tarde, ya avanzada la primavera, la del resto de peces.  También salió la normativa de pesca para este año, y llama la atención las 856 páginas o folios de Otras Disposiciones sobre la Orden Anual de Pesca y que se publica bajo el título ‘Orden FYM 1383-2018, de 19 de diciembre, por la que se declaran los cotos de pesca, escenarios deportivo-sociales, aguas en régimen especial y refugios de pesca de la Comunidad de Castilla y León y se aprueban los correspondientes planes de pesca’, un montón de leyes, órdenes, anexos, demasiada normativa para ir a pasear un rato por nuestros ríos y disfrutar un poco de la pesca con caña, que en este viaje no hace falta costera para no perdernos entre tanto papeleo y tan pocos, sí, tan pocos peces.

La apertura de la trucha en nuestra provincia se dará el sábado 16 de marzo, el cupo es cero tanto en aguas trucheras como no trucheras, excepto en el coto del Tormes en Sieteiglesias, y todos, sí, todos los aperos y artes sin arponcillo o muerte. También es sin muerte durante los meses de mayo y junio las pesca de barbos, bogas, bordallos, cachos y madrillas; de las especies exóticas se salvan la carpa y el black bass en las aguas delimitadas. El cangrejo se puede pescar desde el 1 de junio y, por fin, se pueden trasportar vivos para el consumo humano, sin medida ni cupo. Resaltamos que el azud de Río Lobos y el salto de San Fernando, obra de destrucción del ecosistema del alto Tormes, por impedir el acceso a todos los peces del embalse de Santa Teresa, pasan a ser Aguas en Régimen Especial, vamos, aguas no trucheras con limitaciones. El hucho que es la joya de nuestro curso medio del río, a pesar de ser criado en un centro ictiogénico, al igual que casi todas las truchas, en las aguas no trucheras el cupo es cero, mientras que en las aguas trucheras no se establece ni cupo ni medida, hay que sacrificarlo. El coto de hucho de Villagonzalo II se rige por la norma de un solo salmón por pescador y día de más de 70 centímetros.

En aguas no trucheras la anguila y la rana dejan de ser especies pescables, que sirven de alimento a especies ‘veganas o vegetarianas’ como las cigüeñas, garzas, cormoranes y demás.

Insisto, demasiados papeleos para poder salir de pesca y, a pesar de ello, si damos una vuelta por nuestros ríos nos encontramos con placas de antiguos cotos de pesca ya desaparecido, lo que demuestra el abandono de nuestros ríos.

Salud y buena pesca.