Lunes, 20 de mayo de 2019

Campaña en los centros educativos para dar a conocer y tratar la epilepsia de forma normalizada

Aspecyl y USO llevarán a cabo diversas acciones para que el profesorado y el alumnado sepan cómo actuar ante una crisis epiléptica en el ámbito escolar
Jesús Alberto Martín (Aspecyl) y Lorenzo Lasa (USO) han firmado el convenio de colaboración

La Asociación de Personas con Epilepsia de Castilla y León (Aspecyl) y la Federación de Enseñanza de USO han firmado hoy un acuerdo de colaboración para poner en marcha una campaña de sensibilización en los centros escolares salmantinos con la que se pretende dar a conocer y tratar esta enfermedad de forma normalizada.  

Tanto Lorenzo Lasa Muñoz, secretario regional de La Federación de Enseñanza de USO, como Jesús Alberto Martín Herrero, presidente de la Asociación de Personas con Epilepsia de Castilla y León, han destacado que “existe un desconocimiento entre el profesorado y el alumnado sobre la epilepsia, una situación que lleva en algunos casos a la marginación de los escolares que la sufren”.

Una de las acciones incluidas en la campaña es el reparto de dípticos con información sobre cómo actuar ante una crisis epiléptica. “Es preciso que el entorno conozca la enfermedad y se vea como algo normal, porque no se puede salir corriendo, ni tener miedo, hay que atender a estar personas cuando sufren una crisis”, ha manifestado Jesús Alberto Martín.

La firma de este convenio “pionero”, como han subrayado los responsables, coincide con el Día Internacional de la Epilepsia, que se celebra el segundo lunes de febrero. ASPE (Asociación de Personas con Epilepsia) nace en Salamanca en 2017 y se estima que en la provincia hay más de 2.500 afectados, de los que más de 200 son niños.  

Según explican desde la asociación, el objetivo de las distintas acciones que se realizan es aumentar la concienciación pública y la comprensión de la epilepsia para acabar con el estigma y la discriminación que pesan sobre las personas que la padecen. “Acabar con la ignorancia y la falta de conocimiento es crucial para mejorar la calidad de vida de las personas con epilepsia”, concluyen.