Domingo, 26 de mayo de 2019

Unionistas se mete en un lío

El presidente de la Federación de Peñas de Unionistas de Salamanca ofrece su visión sobre la derrota del equipo en el partido frente al Unión Adarve

Unai Hernández pugna con un rival por el balón / Lydia González

Todo estaba preparado para la fiesta. La grada era un hervidero de sentimientos, se cumplía el 96º aniversario de la difunta, y mejor equipo del mundo, la Unión Deportiva Salamanca. Además había ganas de animar a tope, visitaba las Pistas un rival directo por la salvación, el Unión Adarve. Junto al equipo madrileño, Jorge González Rojo ‘Astu’, el que fuera entrenador de Unionistas hasta esta temporada, se sentaba por primera vez en el banquillo visitante (incluida placa de agradecimiento que le dio el club por el trabajo realizado hasta el verano de 2018).

La expectación era máxima y el día era de nervios. Todo se llevaba en silencio y muy por dentro, todo muy interiorizado, pero, a la vez, todo muy a flor de piel. Existía flotando en el ambiente esa sensación en los prolegómenos del partido de que algo va a pasar para bien o para mal, pero eso que tiene que suceder, no va a dejar indiferente a nadie. Y al final la fiesta salió cruz para los nuestros. 

En un mal partido de Unionistas, los tres puntos ‘vitales’ se fueron hacia el barrio del Pilar. Se perdió una muy buena oportunidad de alejar de manera casi definitiva a un rival directo por el descenso. Se jugó mal, y no se pudo ni se supo sacar el partido del bucle en el que entró. Un bucle infinito de innumerables perdidas constantes de balón en el centro del campo. Maniatados los de Aguirre en la tela de araña que tejió ‘Astu’, Unionistas se ahogó. Todo ello aderezado por los insufribles parones en el juego que terminaron por desesperar tanto a los locales como a su grada. Sin dejar de lado el pésimo arbitraje que en la tarde del sábado se escenificó en Las Pistas. 

Todo ese ambiente de expectación que flotaba en Las Pistas salió de forma negativa a escena en la segunda parte, cuando un penalti ‘riguroso’, es la cuarta pena máxima que se decreta en contra de Unionistas en los últimos seis partidos, dio ventaja a los visitantes. 

Unionistas no fue inferior a su rival pero tampoco mejor. Hasta se desperdició un penalti, con visos compensatorios por las dudas del primero, que hubiera servido de alivio para los nuestros. 

Pero al final no se pudo sumar, y en un partido de mil y una imprecisiones, el rey fue el Adarve, que jugó a lo que quiso desde el primer minuto, y a lo que el libreto de Astu predicó antes de comenzar en vestuarios. 

Derrota dolorosa por muchos motivos: rival por eludir el descenso, día del aniversario de la difunta Unión, a la que se la homenajeó, y además, porque se cayó derrotado ante el entrenador con el que se vivió imborrables e históricos días de felicidad Unionista. Fue todo muy cruel. 

No queda otra opción que la de seguir peleando, tocar corneta de ‘arrebato’ y salir a ‘morder’, como ya se hizo en la primera vuelta de competición. Estamos igual en puntación que por entonces. Ahora toca respirar hondo y ser reflexivo en las decisiones a tomar dentro del campo. Toneladas de confianza, es lo que necesita el equipo para volver a la senda de las victorias. Tres derrotas seguidas paralizan a cualquiera, y los nuestros deben ponerse en modo ‘activación’ para no tener que pasar unos apuros clasificatorios que hasta ahora se veían de lejos. 

Nos hemos liado un poquito, pero estamos seguros que se va a volver a engrasar una maquinaria que ayer se quedó congelada. El próximo partido es ante un histórico de la categoría, la Cultural y Deportiva Leonesa. Nos espera su imponente y maravilloso estadio, El Reino de León, magnifico escenario para que nuestra orquesta, la de Unionistas, vuelva a tocar su mejor versión.