Sábado, 24 de agosto de 2019

¿Tiempos pasados fueron mejores?

Quien dijo que cualquier tiempo pasado fue mejor, posiblemente estaba en lo cierto, aunque con algunos matices que no vienen a cuento. Ya hemos cambiado de año y estamos al comienzo de una nueva temporada en la que siguen ocurriendo las mismas cosas, los mismos errores, alimentando los mismos defectos y echando el mismo pulso a pescadores. Hay que ver con tanto cambio lo poco que va a cambiar, nada, a pesar de las asociaciones que han surgido en poco tiempo para contrarrestar el continuo vilipendio de que somos objeto los pescadores, que al final todo se reducirá a que cada uno arrime el ascua a su sardina. Por supuesto que no resulta fácil defender una actividad como la nuestra, la pesca cuenta con pocos apoyos, todo el mundo parece ignorarla. Pero si tratamos de ser justos, el pescador tiene lo que se merece este año, el pasado y el que viene, no es más que el fruto y la consecuencia de la absoluta desidia que venimos padeciendo ante la desproporcionada cruzada de descrédito que sufrimos.

Estamos en la generación ‘anti’, antipescadores, anticazadores, antitaurinos, antireligiosos, antitradiciones, antiespañoles, vamos, antitodo, con lo fácil que es ser libres para hacer que la vida sea más llevadera en este valle de lágrimas que nos ha tocado vivir. Soy libre para elegir un deporte que me ilusione como es la pesca, una modalidad que me apasione, unos ríos en los que pueda practicar la modalidad que pueda realizar según mis necesidades físicas, unos peces motivo de mis desvelos que pueda capturar, realizar la captura y suelta, todo con el respeto que merecen todas las especies de peces, animales y la vida el general. No tenemos que olvidar que el ciclo de la vida tarda muchos años en adaptarse al entorno en el que van a vivir. Los peces y el medio acuático es de lo más vulnerable, el patrimonio que durante siglos nos han dejado nuestros ríos y nuestra forma de vivir, ahora con tantas normativas, leyes y anexos, cada vez hay menos peces y, lo que es peor, pescadores.

Cada año cambian las normativas según el color de turno. No se puede o no se debe prohibir por prohibir, este año blanco y el próximo negro, el pasado año había que sacrificar los cangrejos a pie del río, con fuertes y desproporcionadas sanciones económicas, y este año ya los podemos traer a casa vivos. Podíamos comentar las cifras millonarias que se tiraron a los ríos con el cangrejos señal, primo hermano del cangrejo rojo, muchos pescadores han abandonado la pesca por tan raras normas.

A algunas especies hay que sacrificarlas porque son exóticas y a otras hay que cuidarlas entre algodones por ser preferentes, explicarles a los futuros pescadores lo de la muerte o sin muerte es un poco complicado, pero ya que estamos en el tema, por cierto si el cupo de capturas de la especie trucha común es cero, tanto en aguas libres como acotadas, no les parece de sentido común vedar. Sí vedar totalmente los ríos durante cinco años, por ejemplo, realizando un estudio serio de las poblaciones para tomar medidas después, ya que en los tramos de pesca sin muerte y acotados, cada vez se ven menos especímenes. Claro que siempre nos quedarán los especímenes creados y criados en piscifactorías, pero el euro es el euro, vamos la pela es la pela, contando con permiso de todos los animales que viven en las aguas y que se alimentan de los peces, llámese  por ponerles nombres, cangrejos, cormoranes, garzas, gaviotas, nutrias, meloncillos, y aves de toda condición, habrá que enseñar a los depredadores a distinguir que es una trucha, un barbo o una boga, para que este año con motivo de los pescadores de pecera.

Otra nueva historia que se han sacado para potenciar el turismo, puedan pescar y disfrutar en entornos paradisíacos que los pescadores de a pie no podemos a pesar de tener el río a escasos metros de casa, siempre se ha dicho que los experimentos en casa y con agua, ahora es tiempo de disfrutar de la pesca a pesar de las duras condiciones invernales y de compartir al calor de una buena lumbre las maravillas del entorno, bien sea en un pantano o en la corriente de los ríos, cada estación tiene su encanto y nos sentimos privilegiados por disfrutar de los entornos que tenemos en los cuatro puntos cardinales de nuestra provincia.

Salud y buena pesca.