Domingo, 25 de agosto de 2019

Centros de Educación Especial para Campeones

La Educación Inclusiva se ha puesto de moda y parecería que no se ha realizado hasta el momento cuando muchos profesionales como el que escribe esta columna se lleva practicando y fomentando muchos años, décadas. Esta es más frecuente en los niveles de Educación Primaria y Secundaria y, en menor grado en la Educación Superior o universitaria. Ambas se dirigen a apoyar y asesorar a los alumnos con dificultades significativas en el proceso de enseñanza aprendizaje con el objetivo de paliar las dificultades con apoyos específicos que conlleven a una igualdad de oportunidades efectiva y, no sólo teórica. Para que esto se produzca los apoyos tienen que basarse en recursos y profesores competentes y, en muchos casos mediante equipos interdisciplinares para actuar en los diferentes componentes y factores que ocasionan la dificultad e incapacidad de progresar como el resto de alumnos. La diferencia entre los niveles básicos de la Educación frente al nivel universitario es que en los primeros las adaptaciones pueden ser significativas mientras en la universidad no pueden ser significativas dado que se forma a profesionales y a los que se les valida un título universitario en competencias para ejercer una determinada profesión. Por esta razón su apoyos y adaptaciones sólo son en el proceso de aprendizaje y en la evaluación; pero exigiendo las mismas competencias que a todos los alumnos para conseguir el título de grado en el que se matriculen.

Esta adaptación y apoyo se suele dar en Personas con Discapacidad Intelectual (PcDI) antes de la universidad a través de la integración educativa, ahora Educación Inclusiva. Estas Personas tienen los mismos Derechos como reconoce la Convención de Naciones Unidas de 2006. La mayoría de los profesionales sabemos que se trata de un grupo de personas que padecen distintos tipos de discapacidad, física, sensorial e intelectual y/o mixtas. Por su parte, las Personas con Discapacidad Intelectual (PcDI) tienen una gran diversidad y, una gran variabilidad en su funcionamiento y adaptación a la vida diaria y a los retos, como la Educación. Su grado de discapacidad y sus apoyos familiares e institucionales como la Educación hacen que su adaptación a la vida normal sea gradual y progresiva. Por este motivo, a la hora de tomar decidir sobre como cubrir las necesidades de este colectivo social vulnerable conviene utilizar el cerebro para no meter a todos en el mismo saco y, mucho menos incluirlos a todos en la moda actual de la Educación Inclusiva en centros ordinarios. Dinámica educativa que siendo positiva y, que hay que fomentar; pero no en todas las PcD Intelectual dado que no a todas el sistema educativo ordinario les va a ser positivo, adecuado y recomendable.

Existen muchas razones; la primera, que la mayoría de los centros educativos no tienen ni los recursos tecnológicos y ni humanos competentes necesarios para hacer efectiva la Educación Inclusiva. La segunda, que las aulas están saturadas y, con un contexto cultural nocivo para los más débiles. La tercera, porque el profesorado ha perdido el respeto de parte del alumnado y el valor social de autoridad académica por el contexto cultural y social. Tan nocivo es el contexto educativo actual, que hacer proclamas sobre Educación Inclusiva esta hoy fuera de lugar.

Por todo lo cual, sólo pensar en cerrar los Centros de Educación Especial, que atienden y apoyan a 35.000 Personas con Discapacidad Intelectual es una barbaridad social y, un retroceso social. El movimiento de la Educación Inclusiva de la que formo parte activamente, no debe servir para dinamitar los avances conseguidos con la educación especial y, que suponen para las PcD Intelectual una oportunidad de adaptación e integración que mejora su Bienestar y su Vida.

Desconozco las razones para pensar en el cierre de estos Centros de Educación Especial y su transferencia de recursos a los colegios ordinarios; quiero pensar que se trata de algún principio de peter´s de los que abundan en las instituciones y, que no sabe o no quiere saber de la diversidad y, la variabilidad de las Personas con Discapacidad Intelectual dentro de los grupos como son las personas que tienen síndromes genéticos, personas con trastornos del espectro autista y personas con parálisis cerebral. Todas ellas son personas que necesitan la Educación para desarrollar habilidades que les permita su adaptación a la compleja sociedad actual donde impera la competitividad y el valor del dinero frente a los Valores Humanos. Un país moderno, avanzado y comprometido con el desarrollo individual y colectivo debe apostar por la Educación Inclusiva personalizada y preventiva frente a los riesgos de abusos y acosos, predictiva frente a la igualdad de oportunidades y, participativa y humana para fomentar la inclusión efectiva y social.

Por último, la prioridad debe ser la reforma consensuada del Sistema Educativo que ponga en valor la continuidad del proceso educativo y, a la Educación como factor determinante de progreso e integración social y laboral.

 

¡¡Enhorabuena Campeones!!

 

JAMCA