Miércoles, 26 de febrero de 2020

33 El Musical

Un espectáculo al estilo de los de Broadway o del West End

Hasta hace pocos años, era muy raro poder ver un musical en España. Sin embargo, últimamente se prodigan, con gran éxito, todo tipo de musicales. Baste acercarse a la siguiente relación, donde encontramos un buen número de musicales que se representan últimamente en Madrid, que se prolongan por temporada larga y la gente acude a contemplarlos y gozarlos. Hemos aprendido a ver este tipo de representaciones, cuya base son toda una serie de canciones o de piezas musicales. Una relación de musicales que con frecuencia oímos que alguien va a verlos, e incluso se encuentra dificultad para encontrar entradas, son los siguientes: El Rey León, Billy Elliot, Anastasia, West Side Story, Dirty Dancing, La llamada, El médico, El jovencito Frankestein

El autor de 33 El Musical con tres sacerdotes salmantinos

Pero hoy quiero referirme a un musical muy especial que en estos momentos se representa en Madrid: 33 El Musical. Se trata de una producción exclusivamente española, aunque de tal envergadura que es posible que algún día la veamos representada en otros países y en otros idiomas.

Los realizadores, que han hecho un gran esfuerzo humano y hasta económico, tenían previsto cerrarlo ya con el mes de enero. Pero la afluencia de público, de toda España, ha sido tal que lo han prorrogado al menos hasta finales de marzo, y es posible que lo tengan que prolongar aún más.

El origen del musical estuvo en un concierto de canciones de nueva creación, realizado por su autor el sacerdote madrileño de origen salmantino Toño Casado. El concierto tuvo tal éxito que su creador pensó que había materia para transformarlo en un musical en toda regla.

Compartiendo su idea con los productores Nacho Alonso y Felipe García Quirós, éstos comprendieron que se podía montar un espectáculo al estilo de los de Broadway o del West End. Ofrecieron su apoyo económico y se pusieron manos a la obra.

Se trata ni más ni menos que de contar con lenguaje atractivo y muy actual la vida y obra de Jesús de Nazaret. Y la idea era tan grande y atractiva que pensaron que no había en Madrid una sala, con su escenario, de la categoría y amplitud que se creía conveniente. Y se decidieron a montar una gran carpa para mil doscientas butacas, con un escenario bastante más amplio que los que se usan normalmente.

También había que pensar en los músicos, en los actores, en su mayoría aficionados y no profesionales, y se pasaron un año entero ensayando y montando todos los instrumentos escénicos necesarios. Y al fin se dio salida al estreno y representación de la obra.

Los actores cantan y se mueven en el escenario, a diversos niveles y con distintos elementos de atrezo, con gran soltura y plasticidad, y con efectos especiales de luz, sonido y movimiento de gran espectacularidad y atractivo. Y, sin embargo, el mensaje, en este caso el mensaje evangélico, no quedan oscurecidos sino que mantienen un maravilloso espectáculo, que pone bien de relieve el contenido del mensaje que se quiere comunicar.

Son dos horas y media de gozosa manifestación musical y artística, y de continuas sorpresas luminosas y de movimiento, tanto de personas como de los elementos escénicos de todo tipo, que cambian continuamente la apariencia del escenario.

No era fácil pensar que un espectáculo de este tipo sobre la vida de Jesús fuera a tener un éxito tan llamativo. Para los que nos preocupamos por ver el modo de evangelizar hoy y encontrar el lenguaje adecuado y atractivo, nos dan una muestra de lo que se puede hacer y que llega a los hombres de hoy, si está realizado con categoría, calidad, profesionalidad y la grandeza de un espectáculo moderno y bien realizado.

La difusión o el marketing de la obra no ha sido fácil, pero ha ido ganando al público poco a poco y, sobre todo, como lo hacen los demás musicales, por el relato de los que lo ven y cuentan a sus familiares y conocidos el mérito de la obra, y se deciden a verla en la seguridad de que no se verán defraudados.

Desde aquí, cumplimos la parte que nos toca e invitamos a todos los que esto lean a que se animen a ver 33 El Musical. No se arrepentirán. Y seguramente tratarán de animar a muchos otros a que lo vean y lo disfruten.