El precio de la libertad

No reniegues jamás de tu condición, ni te aproximes a los poderosos para obtener ventajas. Si lo haces, perderás lo mejor que tienes, y nunca recobrarás la dignidad perdida. Solo a través del trabajo es lícita la riqueza. Llegarás a ella con mayor seguridad, si eliminas del camino cosas que no necesitas y que roban tu atención. Llena los espacios de sentido común y alcanzarás la libertad. 

                Manuel Lamas