Jueves, 24 de enero de 2019

FACUA desvela 15 tipos de descuentos falsos en las rebajas

La asociación invita a utilizar la etiqueta #TimoRebajas para denunciar estos fraudes en las redes sociales

Las asociociones de consumidores recomiendan valorar si el precio final es realmente razonable, si el producto resulta necesario o si representa un capricho

El 86% de los consumidores que han participado en una encuesta de FACUA-Consumidores en Acción asegura que detectó descuentos falsos en la última temporada de rebajas. La asociación invita a utilizar la etiqueta #TimoRebajas para denunciar estos fraudes en las redes sociales.

Una inmensa mayoría de los 2.387 consumidores que han contestado a la encuesta asegura haber observado descuentos que no eran reales en sus visitas a comercios durante la anterior temporada de rebajas. Casi la cuarta parte (el 24%) indica que detectó estas irregularidades en casi todos los establecimientos que visitó, mientras que el 26% señala que apreció este fraude en la mayoría de las tiendas y el 36% que lo vio en algunos comercios. Tan solo el 14% indica que no percibió que hubiese productos con descuentos falsos en ninguna de las tiendas a las que acudió.

La encuesta ha sido realizada por la asociación los días 3 y 4 de enero a través de su cuenta de Twitter. FACUA es la segunda organización de consumidores con más seguidores en esta red social a nivel mundial: con 212.000 followers, @facua sólo tiene por delante a la cuenta de la organización estadounidense Consumer Report, @consumerreports, con 253.000.

Con su campaña #TimoRebajas, FACUA pretende que los consumidores se conviertan en cazadores de fraudes para destapar las irregularidades que cometen ciertos establecimientos. Para detectar los timos, puede recurrirse a anuncios y catálogos publicitarios o recibos de compras recientes y comparar los precios con los que muestren los productos durante estas rebajas.

En caso de que la tienda asegure que un producto tiene un descuento y éste en realidad no exista o su porcentaje de bajada no se ajuste a la realidad, los consumidores pueden realizar fotografías y difundirlas a través de las redes, además de presentar denuncias ante las autoridades autonómicas de protección al consumidor para que apliquen sanciones.

Quince formas de tomarnos el pelo en las rebajas

FACUA enumera hasta 15 tipos de trampas a las que recurren muchos comercios para tomar el pelo a los consumidores en las rebajas. Las recoge el portavoz de esta organización, Rubén Sánchez, en uno de los capítulos de su libro ‘Timocracia’.

1. Los carteles que anuncian rebajas ocupan más espacio en la tienda que los productos que están rebajados. La ley plantea como requisito que al menos la mitad de los artículos tengan descuentos para poder publicitar que una tienda está de rebajas.

2. Cuando te dispones a instalar en casa el reproductor de Blu-ray que has comprado, te das cuenta de que tiene dentro un disco con el Daredevil de Ben Affleck. Te han vendido un producto usado que había devuelto el anterior comprador -con muy buen gusto, por cierto-.

3. La ropa con los supuestos descuentos no se vendía en el establecimiento antes de las rebajas. Muchas cadenas fabrican o compran productos para comercializarlos exclusivamente durante esta temporada de descuentos. Obviamente, su precio no está rebajado, aunque se lo inventen en las etiquetas. Y como son pocas las inspecciones que se realizan antes de que comiencen las rebajas para verificar después que los productos tienen los descuentos que anuncian, esas empresas se saltan la ley con total impunidad.

4. Para encontrar los productos rebajados hay que pedir un mapa a la entrada del comercio. Muchos establecimientos estiran el periodo de rebajas hasta dos meses aunque les queden muy pocos artículos con descuentos, a sabiendas de que las autoridades sólo realizan -unas poquitas- inspecciones en los primeros días y que en cualquier caso, si les pillan, la multa se paga con la venta de cuatro trapos. 

5. A la camisa que compraste le faltan dos botones, pero en la tienda te dicen que no admiten devoluciones en rebajas. Cuando un producto está defectuoso -y no se vende como saldo informando de la tara-, el consumidor siempre tiene derecho a que se lo reparen o sustituyan por otro igual; si no queda ninguno, deben devolverte tu dinero.

6. En el establecimiento te advierten de que el plazo de garantía para el electrodoméstico que vas a comprar rebajado es de un año y no dos. Pues no, esa es la garantía de los productos de segunda mano.

7. No puedes pagar con tarjeta los productos rebajados. Si a la entrada del comercio hay un cartel con los logotipos de VISA, Mastercard, American Express... te están indicando que aceptan el pago con dinero de plástico, por lo que no pueden discriminar entre el tipo de producto para el que te permitan usarlo o no. Como mucho, podrían indicar que sólo admiten tarjeta para el pago de cantidades a partir de un determinado número de euros, algo que justifican en que el banco les carga una comisión fija muy elevada por cada transacción y cuando se trata de poco dinero, les reduce excesivamente el margen de beneficio.

8. Las rebajas del 70% se limitan a cinco o seis productos de toda la tienda. La excusa es que utilizan una diminuta palabra hasta junto al reclamo. Publicidad engañosa, pero parece que las autoridades de consumo están ciegas -o ven ese hasta mejor que cualquier otro ser humano-.

9. Las rebajas del 70% no existen. La excusa esta vez es que tuvieron algún artículo con ese descuento cuando comenzaron y ahora es un trabajazo quitar esa lona publicitaria gigante de la fachada del comercio y cancelar todos los anuncios en vallas, prensa, radio y televisión por un detallito sin importancia.

10. Despegas la etiqueta con el precio rebajado y ves que es lo mismo que costaba antes de las rebajas. Inventarse o hinchar los descuentos también es un timo frecuente. Ocho de cada diez consumidores116 asegura haber detectado esa trampa en algunos comercios la última vez que fue de rebajas.

11. Ese pantalón que antes costaba 49,99 euros ahora se vende por sólo49,95. La ley no impone el porcentaje de descuento mínimo que debe tener un producto para anunciarse como rebajado, aunque cuando las empresas incurren en tomaduras de pelo como ésa, se exponen a que los consumidores las difundamos en las redes sociales para ponerlas en evidencia.

12. Cuando llegas a casa compruebas que esa camisa hawaiana no te queda tan bien como a Tom Selleck en Magnum. Vuelves a la tienda y te dicen que sólo admiten devoluciones para productos no rebajados. Si no hay ningún cartel bien visible en el que hagan esa advertencia, tienen que seguir la misma política comercial que durante el resto del año, así que reclama.

13. Los productos no rebajados se colocan junto a los que sí lo están. Es un truco para trasladarnos la sensación de que la zona de rebajas del establecimiento es mayor y, de paso, que algunos piquen creyendo que los precios que marcan todas las etiquetas tienen ya un porcentaje de descuento.

14. El abrigo que quieres comprar sube de precio justo una semana antes de que comiencen las rebajas.

15. Te dicen que si quieres descambiar un producto rebajado porque tiene un defecto, tienes que conformarte con un vale de compra. Para nada. Si no tienen otro igual, están obligados a darte tu dinero, lo vendan en rebajas, la semana fantástica, los ocho días de oro o la quincena supercuqui.

Se trata de irregularidades suponen un fraude a los consumidores y una práctica de competencia desleal con los establecimientos que aplican en todos los casos rebajas reales, señala FACUA. La asociación lamenta que las autoridades autonómicas de consumo no desarrollen actuaciones de inspección antes y durante el transcurso de las rebajas para imponer sanciones económicas y hacer públicos los nombres de los comercios que cometen estas irregularidades. La falta de controles, critica, es fruto del creciente abandono de las políticas de protección al consumidor por parte de las comunidades autónomas.

FACUA recomienda a los consumidores que no se dejen cegar por los enormes descuentos que supuestamente se aplican en muchos productos y valoren tres elementos esenciales antes de realizar compras: si el precio final es realmente razonable, si el producto resulta necesario o si representa un capricho asumible que no provocará un arriesgado aumento de sus niveles de endeudamiento.

Por otro lado, la asociación recuerda que si los productos adquiridos durante las rebajas tienen algún defecto de fabricación, sea cual sea su porcentaje de descuento, no dejan de tener dos años de garantía, que tiene que asumir el establecimiento. Asimismo, si se adquieren a través de internet, los consumidores tienen catorce días para devolverlos en caso de que se arrepientan.

Fuente facua.org