Martes, 29 de septiembre de 2020

La vida es un suspiro

Estoy dispuesto a mancharme las manos coloreando el año que empieza de todos los colores posibles

Hoy es de esos días que no sé qué escribir, y me pregunto si esto mismo le pasará a un pintor, músico, escultor.... supongo que, como yo, que empiezo encendiendo el ordenador y abriendo un documento de Word, el pintor irá sacando sus pinceles, sus botes de colores, y colocando el lienzo encima del caballete, todo ello en lo que va llegando la inspiración.

El caso es que vengo dándole vueltas estos últimos días pensando en lograr aterrizar una idea en este documento en blanco. Me encuentro delante de él y suspiro con nostalgia; a mi mente vienen las etapas pasadas de los primeros amores, primeros besos y los primeros y buenos amigos. Sin querer mi mente va haciendo un repaso (el primer coche, trabajo, mi primera casa).

Me planteo manchar el lienzo, no sé si con los colores vivos de los momentos vividos con pasión y de las alegrías, o con los tenues de los recuerdos. Y así me voy dando cuenta de que la vida es un suspiro. Está claro que hoy no estoy inspirado, así que decido dejarlo en blanco y ponerme otro día.

Hoy vuelvo a este documento que dejé en blanco, y ésta vez ya tengo claro lo quiero pintar, quiero pintar el barco de mi vida, y quiero que estén en él todas las personas que quiero, pero hoy más que nunca quiero pintar a una amiga y compañera muy especial, a María Fuentes.

Quiero navegar con ella hasta llegar a tierra firme, firme como la amistad y el respeto que nos une. María, prefiero mirar al futuro, y dejar este presente lo más borroso posible; sólo te pido una cosa, que seas fuerte, que mantengas la esperanza y que sigas luchando para que todo vuelva a su lugar. Sé que lo conseguirás, sé que tienes ganas de llegar ya a tierra firme, de volver a correr y mojarte en las tormentas. Así que no olvides que los momentos difíciles son pasajeros, son como suspiros.

Lo que es seguro es que estoy dispuesto a mancharme las manos coloreando el año que empieza, de todos los colores posibles, estoy dispuesto a seguir garabateando la vida en este año que emprendemos, y sé que cuando me quiera dar cuenta estoy preparando un lienzo nuevo porque, entre otras cosas, estas fechas navideñas nos muestran que la vida es presente, es ahora, es… ¡un suspiro!